Maggie y Jake Gyllenhaal ocupan un lugar destacado dentro de Hollywood: hermanos y herederos de un matrimonio muy vinculado a la industria, siempre se destacaron por sus trabajos y por su perfil bajo. Sin embargo, en la previa al estreno de La novia, el film que los volvió a reunir, la directora y actriz se sinceró sobre los sentimientos oscuros que la invadieron cuando su pequeño hermano alcanzó la fama antes que ella.
Los hermanos Gyllenhaal son hijos de Stephen Gyllenhaal, un director exitoso, y de Naomi Foner, una guionista respetada. Jake logró su primer papel protagónico en 1999 en el film October Sky. Un año después trabajó junto a Maggie en Donnie Darko. La fama mundial le llegó a la actriz en el 2002 gracias a su gran trabajo en La secretaria. En ese momento dejó de ser “la hermana de Jake” para pasar a tener un nombre propio.
El próximo 5 de marzo se entrena ¡La novia!, el film de terror que Maggie escribió, dirigió y coprodujo y en el cual Jake cuenta con una participación especial. En el marco de las entrevistas previas a la llegada de la película a los cines, la artista participó del podcast The Interview de The New York Times. Durante la charla, aseguró que pedirle a Jake que fuera parte del proyecto fue una experiencia muy emotiva para ella, sobre todo porque en el pasado estuvo separada de su familia, en particular de su hermano.
Al hacer referencia al temor que la invadió en un principio de que no hubiera “suficiente espacio” para ella y su hermano en Hollywood, Maggie le puso nombre a sus sensaciones de entonces: “No creo que estuviera en contacto con la envidia, pero estaba ahí”. “Creo que fue simplemente una rabia muy honesta, vulnerable”, graficó.
Luego de causar sorpresa con su sinceridad, Maggie explicó que los dos arrancaron sus carreras muy jóvenes, que eso afectó la relación y habló de su decisión de incluirlo en ¡La novia!. “Fue un gesto muy honesto y vulnerable: un acercamiento”, contó, y agregó: “Básicamente fue decir: ‘quiero vincularme con él, y sé que este es un lugar donde podemos hacerlo. No le estoy pidiendo que haga algo que no pueda hacer. Le estoy haciendo una propuesta, que también es un acto generoso’”. Luego, aclaró que esa propuesta la hizo “desde el amor”.
Cuando la conductora del podcast, Lulu Garcia-Navarro, le preguntó si en algún momento ella y Jake habían estado distanciados, Maggie respondió sin vueltas: “No, no estuvimos distanciados, pero nunca fuimos tan cercanos como lo somos ahora. Recién en los últimos cinco años, cada vez más −incluso día a día−, estamos interactuando de verdad. Y eso no es algo fácil de lograr para muchas personas”, respondió.
En ¡La novia!, Jake le da vida a un actor llamado Ronnie Reed, quien se encuentra con el personaje principal de Jesse Buckley −hoy multipremiada por Hamnet− y con el de Christian Bale, quien aparece como el monstruo de Frankenstein (llamado Frank en la película). “Esperé hasta estar absolutamente segura de pedirle a Jake que hiciera este papel. Es un papel bastante pequeño, solo un cameo, en realidad”, completó la actriz.
Según recordó el diario inglés Daily Mail, el actor ya había hecho referencia al vínculo de hermanos durante una entrevista que le concedió a The Guardian en 2011: “Ella siempre me decía qué hacer. Siempre perdía, sin importar lo que pasara”. Y agregó: “Solíamos hacer una función de Cats y yo era el pobre gato solitario sentado en la esquina mientras mi hermana actuaba. Nunca llegué a ser la estrella”, agregó sobre los tiempos donde el anonimato era regla.
Pese a compartir esos recuerdos, el actor sostuvo que con el tiempo las cosas habían cambiado. “Pero ya no siento esa competencia. Somos personas muy diferentes. Nos importa vernos, queremos inspirarnos mutuamente”, aseguró.

