Hace 20 años llegó a la Argentina con la idea de terminar una tesis para su doctorado en Letras y se especializó en novelas. Sabrina Miossec estaba en pareja con un marplatense, al que conoció en su ciudad natal, Tours, uno de los pueblos más bonitos del Valle del Loira. Vivieron unos años en Buenos Aires y, cuando decidieron mudarse a Mar del Plata, ella hizo una reconversión profesional. “Buscaba un cambio en mi vida laboral; ya no quería seguir con lo académico, tenía ganas de hacer algo más manual”, comienza la pastelera, que habla un español perfecto con un tinte francés. La pasión por comer la llevó a dedicarse a la gastronomía. “Buscaba conectar con los sabores de mi infancia, y me lancé con la pastelería”, explica.
Su primer proyecto lo lanzó en 2013 y se llamó L’Atelier Sucré, un emprendimiento de catering donde elaboraba mesas dulces para eventos privados y para lanzamientos o aniversarios de marcas. “Empecé haciendo muffins y otras cositas para las cafeterías”, cuenta. “Al principio cocinaba en un cuarto de casa y cuando el proyecto fue creció me trasladé a un taller”, agrega. La propuesta de Miossec rompía el molde marplatense al introducir variedad de piezas de pastelería clásicas francesas hechas con materia prima de calidad y técnicas precisas.
La evolución de su proyecto la llevó a cambiar de formato y abrió al público. Así fue que, a mediados de 2022, inauguró Dinette, un petit café con pâtisserie, viennoiserie y propuesta de bistró brunch.
Entrar a Dinette es sumergirse en la calma y en la propia historia. Sabrina logró trasladar la atmósfera de un café francés a la costa argentina, con buena luz natural y una curaduría que va desde la vajilla hasta la música ambiente.
El mostrador es el corazón del lugar. Cada pieza invita a la contemplación antes de saborear. El nombre del lugar alude a la vajilla de juguete que usan los chicos para simular que cocinan y comen. “Con Dinette siento que hay un volver a la infancia, a mis sabores… pero también una vuelta a la natural, porque todo se elabora en el local sin aditivos ni colorantes, y ese es el punto fuerte de la marca”, sostiene la pastelera formada en la prestigiosa escuela Ritz Escoffier en París.
“Lo que busco es volver a lo simple, clásicos franceses pero bien hechos”, desliza. “La idea era traer un nuevo concepto a la ciudad, algo lindo y que llame la atención. No innovador porque todo lo que elaboro se come en Francia, aunque también hay clásicos reversionados y adaptados al paladar de los argentinos, porque si bien al público le gustan las novedades, también el encontrar algo reconocible de su cultura”, dice.
Dinette cuenta con una propuesta extensa en pastelería y viennoiserie francesa, y una carta más acotada de almuerzo bistró. En su cocina (a la vista del cliente) funciona el fait maison (hecho en casa), desde el pan hasta el yogur y las mermeladas.
La materia prima es de calidad y de pequeños productores locales. El café tostado en Mar del Plata por Borana, los quesos de Granja La Piedra, las papas fritas de Gauchitas (Balcarce) y los vegetales de huertas agroecológicas de la zona. “Desde que empecé con la gastronomía, trabajo con productores que saben que conmigo no se negocia la calidad”, dice, y asegura: “el conectarse con productores que trabajan bien hace que sea más fácil para que el producto salga bien”.
El menú de su bistró funciona como una vidriera de lo mejor de la región. En cada ítem se detalla la procedencia de la materia prima con la que elabora las preparaciones. Este año, la pastelera agregó productos locales como el gin Kalmar, y las bebidas naturales gasificadas Yací, que vienen en distintos sabores y están elaboradas a base de yerba mate. “La idea es darle visibilidad; somos todos emprendedores locales y tenemos que fortalecer la región”.
En el mostrador hay clásicos franceses como croissants, macarons, pains au chocolat, magdalenas, moelleux au chocolat, el bretón kouing amann (un pastel de mantequilla), chausson aux pommes (pastel de manzana), budín de brioche, flan parisien (como una torta de queso), baulois, profiteroles que se sirven con helado y salsa de chocolate o caramelo salado. Además, están las típicas tarteletas de limón, pastelera y frutilla o chocolate, galletas de masa sable, tostados de queso gruyere, rolls de croissant, y preparaciones a las que Miossec las llama “efímeras” porque salen en el día.
Para acompañar la propuesta de mostrador y reforzar el concepto del lugar de bistró brunch, se ofrecen preparados como brioche toast, yogurt griego con granola y frutas de estación, variedad de tostados, y preparaciones con huevos y huevos revueltos babés.
La carta de mediodía es reducida y de platos livianos (no hay carnes). Está la clásica soupe à l’oignon , disponible todo el año; omellette de quesos, burrata, croissant avocat, y el croc mademoiselle, un sándwich de pan de miga tostado relleno de jamon natural, salsa bechamel, blend de quesos, huevo poché y hojas verdes.
Dinette está en movimiento constante. Una reforma en el local la llevó a ganar cubiertos. Este verano ha lanzado la Lata Dinette con bombones franceses, un lindo souvenier marplatense para los turistas. Asimismo, la pastelera planea una agenda con actividades en la planta alta. “Quiero dar talleres de laminados y otras temáticas porque siento que hay un público que quiere aprender el oficio, además de que buscamos reforzar el concepto de que todo lo producimos en este lugar”, concluye.
Datos útiles. Dinette. Dirección: Alvarado 1702 (esquina Las Heras), Mar del Plata. Abierto todos los días de 9 a 20. En IG: @muydinette

