Australia está intensificando acciones contra los cajeros automáticos de criptomonedas tras un fuerte aumento de estafas en línea y otros usos ilícitos, según informes de AUSTRAC y fuerzas del orden. Las máquinas que permiten a las personas convertir efectivo en cripto han crecido rápidamente, y los reguladores dicen que este aumento ha puesto en riesgo particular a usuarios mayores y vulnerables.
Las autoridades han introducido un conjunto de nuevos controles destinados a reducir el abuso. Según los informes, ahora existe un límite de efectivo de 5.000 AUD por transacción para muchos cajeros automáticos.
Se está indicando a los operadores que fortalezcan las verificaciones de identidad, añadan advertencias claras sobre estafas en las máquinas y presenten más informes cuando la actividad parezca sospechosa. AUSTRAC ha establecido un grupo de trabajo para inspeccionar a los proveedores y exigir cumplimiento donde falte.
El daño ya es real. Los informes han revelado que alrededor de 150.000 transacciones fluyen a través de cajeros automáticos de criptomonedas cada año, moviendo aproximadamente 275 millones de AUD en total.
Cerca del 99% de estas son depósitos en efectivo. En Tasmania, la policía dice que 15 personas perdieron un total combinado de 2,5 millones de AUD en esquemas recientes y una persona perdió aproximadamente 750.000 AUD; la edad promedio de las víctimas en ese caso era de unos 65 años.
Muchos de los casos involucran a personas que presionan o engañan a las víctimas para que envíen efectivo a una máquina y luego transfieran los fondos al extranjero.
Aplicación y BrechasLa policía y AUSTRAC han estado rechazando renovaciones para operadores que no cumplen y realizando investigaciones dirigidas. Aun así, la aplicación enfrenta límites.
El número de máquinas ha aumentado enormemente — las estimaciones las sitúan en aproximadamente 1.600-1.800+ en todo el país — y se descubrió que algunos proveedores no estaban realizando verificaciones de identidad adecuadas o monitoreo de transacciones.
Esto dificulta la vigilancia de cada quiosco y deja espacio para que los criminales actúen rápidamente.
Riesgos Para las Víctimas y el SistemaUna vez que el efectivo se convierte y se mueve en la cadena, a menudo es difícil revertirlo. Los fondos pueden mezclarse, enviarse a través de múltiples billeteras o enrutarse al extranjero. Eso hace que la recuperación de activos sea difícil, especialmente cuando las direcciones de los destinatarios se vinculan con servicios extranjeros que no cooperan con las autoridades australianas.
Los reguladores advierten que, si bien los cajeros automáticos tienen usos legítimos — para personas que prefieren efectivo o carecen de acceso a servicios en línea — el anonimato y las transferencias instantáneas de las máquinas crean un alto riesgo de abuso.
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