El paso del tiempo transforma todo nuestro cuerpo y el cabello no es la excepción. A los 60 años, muchas mujeres notan que su melena se vuelve más porosa, pierde densidad, se reseca con facilidad y se quiebra ante la mínima agresión.
Según estilistas especializados en cabello maduro, el error más común que cometen las mujeres mayores de 60 al secarse el pelo es usar temperaturas demasiado altas y acercar el secador en exceso a la fibra capilar. Es un gesto automático, casi inconsciente, pero se convierte en el principal responsable del frizz, la opacidad y la rotura que tantas mujeres observan frente al espejo.
Con la edad, el cabello pierde queratina, se vuelve más fino y delicado. La cutícula, que es la capa protectora que recubre cada hebra, se abre con mayor facilidad y tolera menos las fuentes de calor. Cuando el secador se utiliza al máximo de su potencia o se aplica demasiado cerca del cuero cabelludo:
Además, un paso que muchas mujeres pasan por alto es el de utilizar protector térmico. Este producto crea una barrera que reduce el daño. Desde la Fundación Fass, dedicada al bienestar femenino, remarcan la importancia de limitar el uso de herramientas que generen calor directo en el cuero cabelludo.“Plancha, rizador y secador pueden causar puntas abiertas y sequedad si no se usan correctamente. Siempre es necesario aplicar un termoprotector y preferir técnicas de peinado sin calor para disminuir la agresión diaria”, explicaron.
¿Cómo secar el pelo correctamente?También aconsejan regular el secador a una temperatura media y mantener una distancia mínima de 15 a 20 centímetros del pelo, moviéndolo constantemente para evitar que una zona reciba calor directo por demasiado tiempo.
Pero el secado no es el único momento clave en la rutina capilar. Según Fundación Fass un buen cuidado integral puede transformar la apariencia del cabello:
Además de los cuidados específicos del pelo, existen hábitos cotidianos que influyen directamente en la salud del cabello y potencian cualquier rutina:


