Esta noche, a las 22 horas, comenzó la entrega de los premios Martín Fierro en su versión “latina”. Son parte de una saga interminable que este año ya premió a la televisión de aire, a la radio, a los “portales web”, a la salud... y el jueves próximo premiará a la televisión por cable, luego seguirá los Martín Fierro al Cine, más tarde al teatro y a la moda. Y quizá al mercado inmobiliario y al mundo de las mascotas, según anticipó Luis Ventura, presidente de APTRA. A final del año, la entidad va a haber entregado más de 500 estatuillas.
La ceremonia es en Hotel JW Marriott de Brickell, en Miami, y la conducción del evento está a cargo del periodista Ronen Suarc.
Las ternas de los Martín Fierro Latinos 2025 muestran una amplitud asombrosa: se premian conductores de tevé, programas de radio, influencers, canales de streaming... hay para todos.
En esta tercera edición, el Martín Fierro Latino 2025 propone una nueva dinámica: los productores del evento, Semanario Argentino en Miami, abrieron la posibilidad de que cualquier productora del continente pudiese postular sus producciones. El precio de inscripción fue variando “según las categorías”: osciló entre los 195 y 260 dólares.
Luego un “comité de evaluación” hizo una pre-selección entre los inscriptos. Y, finalmente, los jurados de APTRA votaron entre los preseleccionados.
Sólo aparecen tres canales de aire argentinos entre los ternados. América TV tiene más de 10 nominaciones y, casualmente, transmite la ceremonia. También hay una producción de Canal 9 ternada. Y también puede ganar premio una producción hecha con Inteligencia Artificial en el programa de Susana Giménez, por Telefe.
La ilusión de APTRA, lo dijo su presidente, era que Susana Giménez -que está en Miami- asistiese a la ceremonia para recibir su premio. Pero no se le dio: Susana no fue.
No aparece entre los ternados Canal 13. Tampoco los programas de Telefe que tantos premios recibieron en la última entrega de los Martín Fierro de televisión abierta.
Distintos programas de América, en la previa a la ceremonia, ya anticiparon que uno de los premios a la trayectoria se lo llevaría Marcelo Polino. Y así fue. Cero sorpresa.
A las 21 horas, puntual, comenzó la transmisión de la alfombra roja, con la conducción de Andrea Estévez y el humorista Alejandro Dávalos.
Antes de ingresar al salón, los invitados (en su gran mayoría desconocidos para el público argentino) posaron delante de un banner con un Martín Fierro gigante rodeado de los logos de auspiciantes, entre los que se destacan dos restaurantes, una pinturería y una vinería.
La transmisión comenzó con problemas. La señal se cortaba, la pantalla se congelaba o se pixelaba o fundía en negro. Cuando empezó la entrega de premios, la presentación de las ternas se emitió sin sonido. Después, en medio de la premiación, se filtraron líneas de audio secundarias, con voces de personas que no aparecían en pantalla.
Uno de los “chivos” que leyó Ronen Suarc fue para promocionar el nuevo rol de Claudia Albertario, modelo y actriz, como “asesora en bienes raíces”.

El primer premio a la trayectoria fue para el venezolano Carlos Mesber, que se presenta en sus redes sociales como "Filmmaker, Producer and Content Creator“, que no asistió a la fiesta, pero una asistente leyó, teléfono en mano, un mensaje suyo.
El programa Secretos Verdaderos de Luis Ventura, presidente de APTRA, ganó el premio a Producción Integral. Ventura cedió el lugar en el escenario a sus productores estrellas: Dani Ambrosino y Nora Briozzo.
También recibió un Martín Fierro a la trayectoria el cantante y productor musical colombiano Kike Santander, autor de varios clásicos de la música latina, entre ellos los temas “Volver a amar” y “Azul”, popularizados por Cristian Castro.
Al mismo tiempo en que se desarrollaba la ceremonia, la conductora de uno de los programas ternados, Yanina Latorre, escribió en su cuenta de X: “Los Martín Fierro Latino son un papelón. Chivos pedorros. Técnicamente deplorables. Gente desconocida brindando. Nadie conoce a los invitados. Hablemos de fondo de olla. Y lo peor, periodistas argentinos que viajaron y se prestaron a esta paparruchada. Todo por un pasaje y tres cenas gratis”.
Después escribió: “Acaba de recibir un Martín Fierro mi masajista de Miami JAJAJAJAJAJAJAJAJAJA NO PUEDO MÁS”.
Y, por último, Yanina concluyó: “Si yo fuera la dueña de América los levanto ya mismo del aire”.
El Martín Fierro Latino fue trepando entre las tendencias de X. Llegó hasta el quinto puesto y luego cayó estrepitosamente. A primera vista, la inmensa mayoría de los mensajes que mencionaban la premiación (para no decir todos) eran críticos (para ser piadosos).
A lo largo de la ceremonia se fueron multiplicando los “empates”. Uno, dos, tres, cuatro, cinco, seis... ¡siete! Este desdoblamiento de premios hizo interminables (y tediosos) los agradecimientos.
Hubo un nuevo reconocimiento-homenaje, para el productor argentino Edgardo Mattei.
Como el Martín Fierro Latino no reconoce fronteras, ni geográficas ni temáticas, en la ceremonia se reconoció a los empresarios argentinos “que apostaron a una nueva liga de fútbol en Puerto Rico”. Difícil de comprender.
Claudia Albertario, ex ganadora del Martín Fierro Latino y sponsor de este evento como “asesora en bienes raíces” (como leyó Ronen Suarc), presentó el premio que destaca al mejor programa de Viajes y Turismo en TV.
Más reconocimientos. Esta vez, uno “especial”, tan inesperado como sorprendente: para “Ramoncito”, el perro que acompaña a Hernán Lirio, el conductor de Tenés que ir, el programa de viajes de Canal 9.
Como cierre del reparto de reconocimientos, el último fue para YPF. Se destacó a la petrolera argentina por tener “la mejor comunicación institucional”, aunque no participó de ninguna terna.
Finalmente, a las 01:30 de la madrugada del lunes 24, luego de una ceremonia que pareció interminable por lo tediosa, se entregó el Martín Fierro Latino de Oro. La estatuilla de mayor tamaño entregada en la noche fue para el conductor chileno Martín Cárcamo. “Soy el primer chileno en recibir un Martín Fierro de Oro”, destacó.
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