La Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza (CBP, por sus siglas en inglés), a través de la Patrulla Fronteriza (USBP, por sus siglas en inglés), desarrolló un sistema de monitoreo interno que sigue los movimientos de todos los conductores. El objetivo es identificar los patrones de viaje sospechosos para alertar a las autoridades locales.
Se trata de una red de cámaras que escanea y graba la información de las matrículas de los vehículos. Para determinar cuáles son sus objetivos, el algoritmo marca de dónde proviene cada vehículo, cuál es su destino y la ruta que tomó.
Los conductores que son considerados sospechosos pueden ser detenidos por los agentes locales, en principio, con motivo de una infracción de tránsito como:
Los vehículos que sean frenados no sabrán que en realidad fueron monitoreados previamente por el sistema de vigilancia de la CBP.
A los seleccionados se les pedirá que se hagan a un lado y se detengan en la banquina o en una de las orillas.
De acuerdo con la fuente citada, la USBP se encargó durante años de ocultar cuáles son los detalles de su programa de lectores de matrículas.
Aun así, una investigación de AP que contó con información de ocho exfuncionarios que conocen en profundidad el programa identificó cuáles son los criterios que tiene la agencia para determinar si un conductor es sospechoso.
Principalmente, motivos como conducir por caminos rurales o trasladarse en un auto alquilado pueden incentivar a los agentes a frenar el trayecto de un vehículo.
A su vez, quienes realicen tramos cortos y se trasladen hacia la región fronteriza también pueden despertar la atención de las autoridades.
Los lectores de las matrículas suelen estar camuflados en las autopistas, integrados en elementos de seguridad vial, tales como barreras y barriles de control de tráfico.
Según consignó la fuente citada, la red de vigilancia de la CBP tuvo una gran expansión en EE.UU., a punto tal de que no solo alcanza a las zonas fronterizas, sino que ahora también llega al interior. Entre otras, algunas de las grandes ciudades que cuentan con estas cámaras son:
Las ubicaciones mencionadas son aquellas en las que AP pudo comprobar la existencia de varias cámaras de vigilancia de la entidad federal.
En tanto, la administración Donald Trump trabaja para potenciar este sistema. Sin ir más lejos, según AP, el presidente pretende brindarle a la CBP más de 2700 millones de dólares para desarrollar sus sistemas de vigilancia fronteriza, entre los que se encuentran el programa de lectores de matrículas integrado con inteligencia artificial y otras tecnologías emergentes.
Nicole Ozer, directora ejecutiva del Centro para la Democracia Constitucional de la Facultad de Derecho de la Universidad de California en San Francisco, enfatizó que “estos sistemas de vigilancia no hacen que las comunidades sean más seguras”.
“Recopilan cantidades masivas de información sobre quiénes son las personas, a dónde van, qué hacen y a quién conocen. Llevan a cabo una vigilancia masiva de los estadounidenses en las calles, en las carreteras, en sus ciudades, en sus comunidades”, se quejó.


