Ya comenzó la semana de Thanksgiving o Día de Acción de Gracias en Estados Unidos y el tradicional pavo familiar vuelve a ser de interés para quienes reciben invitados y buscan asegurarse una cocción impecable. En esa línea, Martha Stewart, empresaria y autora estadounidense, reveló su truco para una cena deliciosa.
Durante el programa Today, un espectador le preguntó a Stewart cómo evitar que el pavo quede seco. La autora respondió con una recomendación sencilla: “Usar papel manteca”. Según explicó, envolver el pavo en este material “retiene toda la humedad durante la cocción”, lo que genera un efecto de vapor que protege la carne.
Para ella, esta técnica es una mejora respecto a su método anterior con cheesecloth: “Mi receta nueva y mejorada es con papel manteca”. También aclaró que incluso un pavo previamente congelado “puede quedar muy delicioso” si se cocina de esta forma.
Según explicó Today, Stewart recomienda hornear a 160 °C y mantener esa temperatura hasta los últimos treinta minutos.
Luego se retira el papel y se eleva la temperatura del horno a 220 °C para dorar la piel. Sobre ese momento, admitió: “Esa puede ser la parte más complicada: deslizar el papel sin romper la piel”.
Stewart describe el resultado de su técnica con una frase precisa: el pavo “se cocina al vapor dentro del papel”, lo que permite conservar la humedad y lograr una textura más suave, incluso en aves congeladas. Para la cocinera, el éxito radica en tres elementos: envoltorio firme, temperatura controlada y manteca bajo la piel. El papel manteca —señala— hace el resto.
Durante esa misma edición especial de Today, la experta en estilo de vida aseguró que el horario perfecto para comenzar la cena de Acción de Gracias es a las 14 horas. Luego explicó su lógica: “La gente tiene hambre y empieza a dar vueltas por la cocina. Si hay muchos invitados, no quieres esperar hasta la noche”.
Su argumento generó una reacción inmediata entre la audiencia del programa. Algunos espectadores coincidieron y defendieron la idea de comer temprano para aprovechar el resto de la jornada. “Nosotros lo hacemos al mediodía. Almuerzo, fútbol, siesta, sobras. Dos rondas siempre funcionan”, comentó un usuario.
Otros, en cambio, rechazaron por completo la recomendación. “No lleguen a mi casa antes de las 15 hs. El mac and cheese sigue en el horno”, bromeó un televidente. Otra espectadora advirtió que ese horario es inviable para quienes tienen hijos pequeños: “A menos que seas mamá de un niño pequeño… es la hora de la siesta”.
Stewart también explicó que un servicio temprano permite disfrutar mejor la programación del día festivo y extender la celebración sin apuros. “Puedes comer, mirar los partidos y después tomar algo, divertirte y comer el postre más tarde”, señaló.


