El Aeropuerto Internacional de San Diego cuenta con una autorización especial, el SAN Pass, que habilita a personas sin boleto a atravesar el control de la Administración de Seguridad en el Transporte (TSA, por sus siglas en inglés) y acceder a las áreas de embarque sin tener vuelo. Esta credencial permite acompañar a familiares o amigos hasta la puerta, participar de las despedidas y recorrer los espacios del Terminal 1 y 2 sin necesidad de poseer una reserva aérea.
Para obtener el acceso, se debe realizar una solicitud en la página oficial que requiere ingresar el nombre legal completo, la fecha de nacimiento y el género exactamente como figuran en una identificación aprobada por la TSA, explican en el sitio del programa.
El sistema habilita al usuario la posibilidad de presentar el pedido tanto para el mismo día como con hasta siete días de anticipación. Cuando una fecha aparece inhabilitada en el calendario, eso indica que el cupo diario disponible para el SAN Pass ya fue completado y no se aceptarán más solicitudes para ese período.
Si el permiso resulta aprobado, el usuario recibe un PDF. En el acceso general de Terminal 1 o 2 se debe mostrar el archivo en el móvil junto con un documento válido con foto. Es importante señalar que no se aceptan impresiones en papel.
A su vez, todos los visitantes pasan por el control estándar y no tienen derecho a filas aceleradas como TSA PreCheck o CLEAR.
El SAN Pass queda excluido para quienes poseen un vuelo programado ese mismo día, ya que el programa solo admite a visitantes que no viajan y desean ingresar a las terminales.
Tampoco es válido para recibir pasajeros que arriban en vuelos internacionales, porque esas llegadas salen por áreas controladas por la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza (CBP, por sus siglas en inglés), espacios a los que el pase no otorga acceso.
En la web advierten que el uso indebido —como intentar reemplazar credenciales laborales o evadir el programa de acreditación de visitantes— puede derivar en sanciones o pérdida del privilegio.
Los menores deben contar con un pase propio y figurar como visitantes asociados dentro de la solicitud presentada por un adulto responsable. Cada acompañante puede encargarse de hasta tres menores por visita.
Las autoridades del aeropuerto aclaran que el acceso al programa puede modificarse, suspenderse o cancelarse en cualquier momento, de acuerdo con las condiciones operativas o de seguridad vigentes.
La TSA establece un listado de identificaciones válidas que permiten verificar la identidad al momento de ingresar al punto de control. Entre ellas se incluyen:
Las licencias estatales que no cumplen con el estándar Real ID dejaron de ser aceptadas en aeropuertos, por lo que los viajeros deben presentarse con alguna de las opciones válidas mencionadas en la lista.


