El distrito de Tai Po enfrentó una catástrofe este miércoles 26 de noviembre, cuando las llamas de un gran incendio envolvieron la urbanización Wang Fuk Court y desataron un operativo de rescate masivo. Los servicios de emergencia confirmaron la muerte de más de 65 personas en Hong Kong y trabajan contra reloj para localizar a quienes permanecen desaparecidos entre los escombros y el denso humo que cubre la zona.
El incendio comenzó a las 14.51 del miércoles (hora local) y se propagó con rapidez por la estructura del complejo residencial. Las autoridades locales reportaron que al menos 65 personas murieron a causa del siniestro. Cientos de habitantes permanecen con paradero desconocido, por lo que los equipos de rescate estiman que la cifra de fallecidos aumentará en las próximas horas.
El incendio, visto desde la ciudadLa Policía de Hong Kong inició una investigación para determinar las causas exactas del desastre. Los agentes arrestaron a tres ejecutivos de una empresa constructora bajo la sospecha de homicidio involuntario. Las pesquisas preliminares apuntan a la presencia de materiales altamente inflamables en el exterior de los edificios. Los investigadores hallaron mallas metálicas, láminas de plástico y poliestireno en las ventanas y fachadas. Estos elementos carecen de resistencia al fuego y probablemente aceleraron la expansión de las llamas por los bloques de viviendas.
Más de mil personas evacuaron la urbanización ante el avance del fuego. Las autoridades trasladaron a los damnificados y a residentes de edificios aledaños a centros habilitados como albergues temporales. El incendio disminuía su intensidad gradualmente hacia la noche, pero los bomberos desconocían el momento exacto en que lograrían la extinción total de los focos activos.
Los sobrevivientes y testigos describieron escenas de caos y angustia durante el incidente. Thomas Liu, un estudiante que se acercó al lugar, relató la intensidad del calor y la densidad del humo en el perímetro. El joven observó cómo los equipos de emergencia retiraban un cuerpo de la escena.
Mui Siu-fung, concejal del distrito de Tai Po, comentó a la cadena BBC China que recibió numerosos mensajes a través de WhatsApp de personas que buscaban a sus familiares o que reportaban parientes atrapados en el interior.
Harry Cheung, un hombre de 66 años que vivió en el edificio dos de Wang Fuk Court durante más de cuatro décadas, narró su experiencia a la agencia Reuters. Escuchó un ruido fuerte y divisó el fuego en un edificio cercano. Regresó de inmediato a su departamento para empacar sus pertenencias. Asimismo, expresó su desolación al no saber dónde pasaría la noche y asumió que no podría volver a su hogar.
Jason Kong, de 65 años, recibió la llamada de un vecino que permanecía atrapado en uno de los edificios mientras las llamas consumían los departamentos. En esa línea manifestó su devastación ante la pérdida de contacto con amigos y conocidos de la comunidad.
Una mujer de apellido Kam, residente de la urbanización adyacente Kwong Fuk, explicó al medio South China Morning Post (SCMP) la situación de sus conocidos. Logró localizar a varios amigos, pero otros continúan desaparecidos. Kam detalló el caso de una amiga que acostumbra dormir la siesta a la hora en que se desató el fuego. Las hijas de esa mujer intentaron contactarla sin éxito.
Este contenido fue producido por un equipo de LA NACION con la asistencia de la IA.