Alex Rodríguez reapareció en la conversación pública con un señalamiento directo al Salón de la Fama del Beisbol. El exjugador cuestionó la lógica del proceso de selección luego de que el excomisionado Bud Selig fuera incluido en el recinto de Cooperstown Baseball Hall of Fame, mientras peloteros vinculados a sustancias para mejorar el rendimiento permanecen fuera.
La declaración ocurrió esta semana durante una charla con el periodista Stephen A. Smith en un programa de SiriusXM. En ese espacio se recordó que los episodios más visibles de la llamada era de los esteroides se desarrollaron bajo la supervisión de Selig. Rodríguez afirmó que la disparidad entre la inducción del dirigente y la ausencia de figuras como Barry Bonds acentúa una contradicción en los criterios de evaluación.
Rodríguez comparece por quinta ocasión en la boleta de los votantes y no ha alcanzado el 40 por ciento de apoyo. El umbral de ingreso es del 75%, una distancia que también ha afectado a Barry Bonds, Roger Clemens, Mark McGwire y Sammy Sosa pese a registros estadísticos históricos. La votación de los jugadores recae en la BBWAA, mientras que Selig fue elegido por el Comité de la Era del Juego Actual, un cuerpo distinto integrado por 16 personas.
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Selig dirigió la liga de 1992 a 2015, periodo que incluyó la carrera del cuadrangular de 1998 y la temporada de 73 vuelacercas de Bonds en 2001.
La implementación formal de controles llegó con el Acuerdo Conjunto sobre Drogas de 2004, después de años de supervisión limitada.
El tema reaparece cuando el nombre de Rodríguez recobra visibilidad por el estreno de su serie documental Alex vs. A-Rod en HBO, donde el exantesalista repasa su carrera, su suspensión de 162 juegos en 2013, la más larga no vitalicia impuesta por la liga, y el posterior litigio que retiró. En el mismo proyecto aborda aspectos personales, incluidos procesos de terapia y su relación con Derek Jeter durante su etapa con los Yankees.
La discusión sobre Cooperstown vuelve a colocar en primer plano las decisiones institucionales de una época y los efectos persistentes de aquellas políticas en la evaluación histórica del beisbol.