El gobierno canadiense anunció una iniciativa de US$1700 millones destinada a atraer a investigadores internacionales al país. La medida contrasta con la decisión de la administración Trump en EE.UU. de imponer una tarifa de US$100 mil a los solicitantes de las visas H-1B.
La noticia fue confirmada por Mélanie Joly, Ministra de Innovación, Ciencia e Industria de Canadá y encargada del Desarrollo Económico; y Marjorie Michel, Ministra de Salud, en un comunicado.
En el escrito, estipularon una inversión de hasta US$1700 millones durante 12 años para atraer y apoyar a más de 1000 investigadores líderes internacionales y expatriados, entre los que se incluyen científicos francófonos, detalló CBS.
“Mientras otros países restringen las libertades académicas y socavan la investigación de vanguardia, Canadá invierte y redobla sus esfuerzos en la ciencia", dijo Joly.
Luego, agregó: “Al atraer a las mentes más brillantes del mundo, el Gobierno de Canadá está construyendo el tipo de potencia científica y académica que impulsa la economía más sólida del G7″.
La iniciativa de Canadá se clasifica en cuatro ejes puntuales:
La contratación se centrará en áreas de investigación cruciales a largo plazo en Canadá. Estas incluyen tecnologías digitales avanzadas como inteligencia artificial, salud y seguridad alimentaria e hídrica.
Asimismo, acepta investigaciones que abarquen múltiples áreas prioritarias, estudios de seguridad alimentaria e hídrica; resiliencia democrática y comunitaria; manufactura y materiales avanzados; y tecnologías de defensa y de doble uso.
A fines de septiembre, la administración Trump anunció una tarifa de US$100 mil por cada solicitud para la visa H-1B. La firma de esta orden se llevó a cabo en un acto en la Oficina Oval, donde el mandatario estuvo acompañado por el secretario de Comercio, Howard Lutnick.
“Nuestra política es que dejen de traer gente para quitarnos el trabajo”, señaló Lutnick durante la firma.
Se espera que la medida tenga un fuerte impacto en Estados Unidos. Se estima que afectará al sector tecnológico, especialmente a empresas como Amazon, IBM, Microsoft y Google, y también al sistema de salud, en particular a los centros médicos rurales que necesitan más personal.


