Aunque México ha presentado avances en los programas de vacunación tras la caída que se padeció en la pandemia de covid-19, aún persisten rezagos que se deben atender.
Lo ideal es seguir impulsando campañas a nivel nacional para llegar a coberturas por arriba del 93% y evitar que existan brotes de enfermedades que son prevenibles, como por ejemplo, el sarampión y la tos ferina, que siguen presentes en diversas entidades del país, señaló a Excélsior, Rodrigo Romero Feregrino, coordinador general de la Asociación Mexicana de Vacunología (AMV).
El especialista señaló que si en febrero no se erradica el brote de sarampión, México podría perder su certificación de “país libre de sarampión”, como ya sucedió con Canadá.
De acuerdo a la secretaría de Salud, al corte del mes de agosto, la cobertura nacional con esquema completo contra el sarampión era del 81.1 %.
Y en lo referente a la vacuna DPT contra difteria, tos ferina y tétanos, la OMS señaló que en 2024, México alcanzó en promedio una cobertura del 78 %, con tres dosis.
Rodrigo Romero Feregrino, dijo que aunque en nuestro país no existe un movimiento antivacunas, la falta de información, los mitos creados en torno a la vacunación e incluso el desabasto son algunos de los factores que han incidido en que existan bajas coberturas.
Pero enfatizó que todos los biológicos que se aplican en nuestro país, -tanto en el sector público, como en el sector privado de salud- son seguros y eficaces, por lo que es importante que las familias completen los esquemas de vacunación.
Actualmente, en nuestro país, el Programa de Vacunación Universal (PVU) incluye 14 biológicos que se aplican de manera gratuita desde el nacimiento y en todas las etapas de la vida, con dosis iniciales y refuerzos de acuerdo a la edad.
De hecho, el pasado mes de agosto, el gobierno federal informó que para garantizar el abasto, se destinó una inversión superior a 15 mil millones de pesos (mdp) para la adquisición de 96 millones de dosis.
Estos biológicos protegen contra diversas enfermedades como por ejemplo: tuberculosis, poliomielitis, difteria, tos ferina, hepatitis B, influenza, neumococo, sarampión, rubéola, paperas,rotavirus, virus del papiloma humano (VPH) y covid-19.
El coordinador general de la AMV indicó que desde que México empezó a aplicar la vacuna contra la viruela en 1804, el esquema de vacunación ha evolucionado favorablemente.
Y entre los cambios, señaló, destacaron los que se hicieron a partir de la década de los 60, hasta llegar a la inclusión de la vacuna contra la influenza estacional y contra el VPH en 2009, a lo que se sumó covid-19 en 2020.
Fue después de 1970 cuando inició la inmunización contra el sarampión.
Rodrigo Romero Feregrino agregó que a partir de los noventas, el esquema de vacunación tuvo grandes modificaciones.
Rodrigo Romero Feregrino señaló que aunque se tiene un esquema robusto de vacunación, es ideal que a la brevedad el sector público de salud, incluya biológicos contra varicela, hepatitis A, meningococo, virus sincicial respiratorio, dengue y herpes zóster.
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