Camboya cerró sus pasos fronterizos con Tailandia este sábado, después de que Bangkok desmintiera al presidente estadunidense Donald Trump, quien aseguró que ambos países habían acordado poner fin a los mortíferos enfrentamientos.
Al menos 25 personas murieron esta semana, incluyendo cuatro soldados tailandeses que, según el Ministerio de Defensa, perdieron la vida este sábado en la zona fronteriza. El conflicto, que ha obligado al desplazamiento de más de medio millón de personas de ambos lados, tiene su origen en una vieja disputa sobre la demarcación de la frontera de 800 km entre ambos países establecida en la época colonial.
En total, Tailandia reportó la muerte de 14 soldados y de siete civiles, y Camboya el deceso de otros cuatro civiles esta semana.
El primer ministro tailandés, Anutin Charnvirakul, anunció en Facebook que su país "seguirá llevando a cabo acciones militares" contra Camboya. Trump "no indicó si debíamos establecer un alto el fuego" durante una llamada telefónica el viernes para poner fin a los enfrentamientos, declaró a la prensa el primer ministro tailandés, Anutin Charnvirakul.
"Nuestras acciones de esta mañana ya lo dicen todo", agregó, mientras autoridades de su país confirmaban "represalias" contra objetivos camboyanos a las 05:50 de la mañana.
Según el portavoz tailandés Chakkrit Thammavichai, la aviación de su país "destruyó con éxito" dos puentes en Camboya que, aseguró, se utilizaban para transportar armas al campo de batalla.
Por su parte, el Ministerio de Defensa de Camboya denunció más temprano que "el ejército tailandés utilizó dos aviones de combate F-16 para lanzar siete bombas" en su territorio. Según el ministro de Información, Neth Pheaktra, Tailandia "amplió sus ataques para incluir infraestructuras civiles y civiles camboyanos".
El anuncio de la continuación de las hostilidades se produce pocas horas después de que Trump anunciara el viernes que ambos países habían acordado detener sus enfrentamientos, tras conversar por teléfono con sus primeros ministros.
Según el presidente estadunidense, tanto Tailandia como Camboya habían "acordado cesar todos los disparos a partir de esta noche y volver al acuerdo de paz original" alcanzado bajo su mediación y la de Malasia en julio.
Después de la conversación telefónica, el primer ministro tailandés había dicho que era necesario "anunciar al mundo entero que Camboya respetará el alto el fuego".
Agregó que había sugerido a Estados Unidos y Malasia que utilizaran sus capacidades de inteligencia "para verificar qué parte abrió fuego primero" el 7 de diciembre.
Los combates entraron este sábado en su séptimo día, dos más que en julio, cuando un episodio de violencia dejó 43 muertos y obligó a unas 300.000 personas a evacuar. Estados Unidos, China y Malasia intercedieron entonces por un alto el fuego y, en octubre, Trump respaldó la declaración conjunta de un acuerdo de paz.
Sin embargo, Tailandia lo suspendió al mes siguiente, después de que varios de sus soldados resultaran heridos por minas terrestres en la frontera.

