Pintores, ceramistas, fotógrafos y diseñadores hacen vibrar Roberts Creek, una comunidad de unos 3.500 habitantes en una península sobre el estrecho de Georgia (un brazo del océano Pacífico), adonde solo se llega en barco.
Ese paraíso natural fue el lugar elegido por la arquitecta Janine Pilmer nacida en Canadá y criada en Argentina y el artista Lucas Kratochwil, en 2019, para vivir en medio del bosque, al pie de la montaña y a pasos de la playa.
Lucas y Janine renovaron esta casa de los años 50 para montar The Nook Spa, un espacio boutique de bienestar, además del atelier de arte de él y el estudio de arquitectura y diseño de interiores de ella.
“Nos gusta llamar scanadian al estilo de nuestra casa, una fusión entre la visión escandinava y el espíritu canadiense”, nos cuenta Janine.
“Los toques en verde están presentes en la mayoría de los espacios de casa, una manera de agregar color sin generar ‘ruido’, ya que es parte del entorno”, cuenta.
La reforma fue hecha por ellos mismos: mientras Janine desarrolló el proyecto creativo y de diseño, Lucas puso manos a la obra acompañado por el saber de Chris, un ingeniero civil retirado que vive en la zona.
Con un aire diáfano, con apenas presencia de textiles en tono arena, el cuarto principal funciona como un mirador donde las ventanas enmarcan el bosque.
“Por el clima húmedo, quisimos evitar el uso de azulejos que pudiera acumular moho en las juntas”, cuenta la arquitecta.
El atelier está a pasos de la huerta de camas elevadas, donde cultivan aromáticas y frutos rojos. También tienen frutales y un jardín a la inglesa, con flores silvestres que despiertan durante la primavera.
Desde chico, Lucas se sumergió en los paisajes de la Patagonia, compartiendo la pasión de su padre por la naturaleza y la herencia artística de su familia. Luego de formarse y trabajar en diseño industrial, arte y cine en Austria, encontró en los paisajes canadienses una nueva fuente de inspiración.
Afuera, un fogón como espacio de relajación, una piscina de agua fría y otra de agua caliente y ducha de cobre, encargada a medida.
“El spa tiene una morfología pura, atemporal. No quisimos instalar aleros, algo bastante disruptivo por todo lo que llueve acá”, cuenta Janine.


