Florida avanza en la ampliación de su red de centros de detención para migrantes. El gobernador Ron DeSantis ratificó que el Estado Soleado aguarda la aprobación del Departamento de Seguridad Nacional (DHS, por sus siglas en inglés) para poner en funcionamiento un nuevo establecimiento, ubicado en la región del Panhandle y al que bautizaría como Panhandle Pokey.
Durante una conferencia de prensa realizada el lunes 5 de enero frente a la denominada “Deportation Deport”, DeSantis sostuvo que el nuevo centro se encuentra en condiciones operativas y que su apertura depende exclusivamente del aval federal. Según explicó, la administración estatal ya cumplió con los pasos necesarios y ahora resta una decisión del DHS.
Ron DeSantis confirma nuevo centro de detención para migrantes“Si lo aprueban, abriremos. Si no, nos quedaremos de brazos cruzados y no hay problema”, expresó el gobernador.
Este anuncio se inscribe en una política sostenida por el gobierno de Florida para incrementar la capacidad de detención de personas en situación migratoria irregular. El propio gobernador señaló que la falta de espacio disponible en el sistema federal justifica la intervención del estado.
El proyecto confirmado por DeSantis contempla la habilitación de un nuevo centro en el Panhandle de Florida. Durante la conferencia, el gobernador adelantó que, de concretarse la apertura, podría recibir un nombre informal vinculado a su ubicación regional.
“Creo que lo vamos a llamar el Panhandle Pokey en el noroeste de Florida”, indicó. “Podemos ponerlo en funcionamiento probablemente relativamente pronto. Entonces, básicamente, nosotros hacemos esto, el DHS lo aprueba y luego, obviamente, ellos lo reembolsan”, agregó.
DeSantis aclaró que la estructura ya existe y que no requiere grandes modificaciones, lo que permitiría su puesta en marcha sin demoras adicionales. “Eso ya está listo”, subrayó.
Florida ya cuenta con dos centros de detención habilitados bajo esta modalidad, es decir, como proyectos estatales impulsados por DeSantis. Uno de ellos es el conocido como “Alligator Alcatraz”, ubicado en el sur del estado, dentro de las instalaciones del antiguo Aeropuerto de Entrenamiento y Transición Dade-Collier.
El otro es el denominado “Deportation Depot”, que funciona en la ex Institución Correccional Baker, en el noreste del estado.
Según indicó DeSantis, se trata de edificios permanentes que ya estaban disponibles, lo que reduce costos de adaptación y evita la construcción de estructuras temporales.
“El Deportation Depot requirió muy poco para estar lista y el Alligator Alcatraz tenían la pista de aterrizaje, lo cual ahorró mucho tiempo para poder volar directamente, pero tuvieron que construir cosas temporales allí”, comentó en la conferencia de prensa.
Además del centro proyectado en el Panhandle, el gobernador mencionó la posibilidad de habilitar una cuarta instalación en el sur de Florida. Este eventual proyecto también quedaría sujeto a la aprobación del gobierno federal y seguiría los mismos lineamientos operativos.
“Tenemos varias opciones. Así que estamos trabajando en algunas de ellas”, aseguró.
Además de los dos centros creados por Florida bajo este esquema con aprobación federal, el estado ya cuenta con otras instalaciones que forman parte de la red del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE, por sus siglas en inglés).
Según los registros oficiales del ICE, se trata de al menos cinco sitios utilizados como centros de detención, procesamiento o transición para inmigrantes bajo custodia:


