La crecida del río Pilcomayo volvió a poner en alerta máxima a varias zonas del norte argentino y provocó evacuaciones de emergencia en la provincia de Formosa, donde el impacto del agua alteró de forma drástica la vida cotidiana y la actividad productiva. El momento en que el caudal desbordó quedó registrado en un video difundido por LN+, que reflejó la magnitud del fenómeno.
La calma habitual de la zona central formoseña se quebró cuando las aguas del Bañado de la Estrella comenzaron a superar el vertedero de la ruta provincial 28, un punto clave para el control hídrico de la región. Lo que para muchos turistas suele ser un espectáculo natural, para productores rurales y habitantes locales se convirtió en una carrera contrarreloj para proteger bienes, animales y viviendas.
Rio PilcomayoEspecialistas en monitoreo hídrico advirtieron que la situación responde a un proceso que se viene acelerando en los últimos años.
Según explicaron, el ciclo de crecidas se volvió más rápido y agresivo, mientras que la acumulación de sedimentos en el río modificó su comportamiento natural. Estos cambios afectan directamente a la geografía productiva y ponen en jaque las estrategias tradicionales de prevención.
En la última década, la dinámica del Bañado de la Estrella cambió de manera significativa, obligando a las comunidades a adaptarse a un escenario cada vez más incierto. Este año, además, la crecida llegó mucho antes de lo previsto, desajustando las proyecciones oficiales y manteniendo a la población en estado de alerta permanente.
El avance del Pilcomayo no solo transforma el paisaje: impacta en la vida de quienes habitan y trabajan en la región. Frente a este escenario, los expertos remarcan la necesidad de un monitoreo continuo y una respuesta rápida para mitigar los daños y acompañar a las comunidades afectadas.


