Los precios al consumidor en China registraron en diciembre su mayor subida interanual desde principios de 2023, según datos oficiales publicados este viernes 9 de enero (tiempo local) que reflejan una prolongación de su crecimiento tras meses de presión deflacionaria en la segunda economía mundial.
El gigante asiático afronta dificultades con sus exportaciones y un consumo interno débil desde la pandemia de covid-19, debido en particular a una prolongada crisis en el sector inmobiliario.
El índice de precios al consumidor, un indicador clave de la inflación, subió en diciembre un 0.8% interanual, según la Oficina Nacional de Estadísticas (ONE).
La cifra coincidió con la previsión de la agencia económica Bloomberg y superó el 0.7% registrado en noviembre.
La demanda de los consumidores aumentó el último mes de 2025 debido a las celebraciones de Año Nuevo, afirmó en un comunicado Dong Lijuan, representante de la ONE.
"Las políticas destinadas a ampliar la demanda interna y promover el consumo siguieron dando resultados", añadió Dong.
Aunque Pekín ha intentado pasar a un modelo de crecimiento basado más en el consumo interno y menos en las exportaciones y la industria manufacturera, el éxito ha sido limitado.
El índice de precios al productor cayó un 1.9% interanual en diciembre, de acuerdo con la ONE.
La encuesta de Bloomberg había pronosticado un descenso del 2%.
El IPP lleva más de tres años en deflación, lo que refleja la debilidad de la demanda y el exceso de oferta mundial de productos manufacturados chinos.


