La relación con México corre el riesgo de convertirse en válvula de escape de los problemas domésticos de Donald Trump. No porque sea lo más sensato para EU ni La relación con México corre el riesgo de convertirse en válvula de escape de los problemas domésticos de Donald Trump. No porque sea lo más sensato para EU ni

Los desvelos de Trump… también nos quitarán el sueño

Si las elecciones de medio término en Estados Unidos se realizaran hoy, y no el primer martes de noviembre, el Partido Republicano perdería la mayoría en la Cámara de Representantes.

De acuerdo con el promedio de las encuestas más recientes compiladas por RealClearPolitics, los demócratas mantienen una ventaja cercana a 4 puntos porcentuales en la intención de voto para el Congreso. No es una brecha definitiva, pero sí suficientemente amplia como para encender las alarmas en la Casa Blanca.

Esta desventaja electoral deriva, en buena medida, de la impopularidad del presidente Donald Trump. El mismo promedio de RealClearPolitics indica una aprobación de 44.3%, frente a una desaprobación de 52.6%.

Sin embargo, sondeos posteriores a los acontecimientos en Venezuela reflejan un deterioro adicional.

Una encuesta de CBS, levantada entre el 5 y el 7 de enero, arroja una aprobación de apenas 41% y una desaprobación que se eleva a 59%. Para quienes esperaban que la “extracción” de Nicolás Maduro se tradujera en un repunte de respaldo interno para Trump, la evidencia apunta en sentido contrario.

Un estudio de Reuters/Ipsos, realizado el 4 y 5 de enero, confirma la profunda división de la opinión pública. El 33% de los encuestados respalda la acción militar de Estados Unidos en Venezuela; el 34% se opone y otro 33% no tiene una postura definida. Más revelador aún: 72% de los entrevistados dice estar preocupado por un involucramiento prolongado de Estados Unidos en ese país.

Y hay razones para esa inquietud. En la entrevista concedida al New York Times —publicada ayer—, Trump fue explícito al señalar que “solo el tiempo dirá” cuánto durará la participación estadounidense en Venezuela. Ante la insistencia de los periodistas —“¿tres meses?, ¿seis meses?, ¿un año?”— respondió: “Yo diría que mucho más tiempo”.

El contraste político es evidente. Trump ganó la elección de 2024 cuestionando el involucramiento de Estados Unidos en conflictos distantes, costosos y políticamente ingratos. Hoy, su administración se prepara para una presencia prolongada en Venezuela, con implicaciones militares, diplomáticas y fiscales que aún no están del todo claras para la opinión pública.

Al norteamericano promedio no le interesa la ‘doctrina Donroe’ —como ahora se le denomina— ni la suerte personal de Maduro. Le preocupan asuntos mucho más inmediatos: el costo de la comida, la energía y los servicios básicos.

Las cifras del Bureau of Labor Statistics son elocuentes. A noviembre, el precio de la carne acumulaba un aumento anual de 15.8%; el pescado congelado, 11.6%; el café, 18.8%; la electricidad, 6.9%, y el gas, 9.1%. A ello se suma que el índice de alimentos consumidos fuera del hogar mantiene incrementos persistentemente por encima de la inflación general.

Es cierto que la aplicación de aranceles no detonó una inflación descontrolada, como algunos anticipaban. Pero también es cierto que la percepción de encarecimiento de bienes básicos se ha arraigado, y durante el primer año del nuevo mandato de Trump no se ha logrado revertir esa tendencia en el ánimo del consumidor.

En este contexto, la pregunta para México es inevitable: ¿cómo incidirá este escenario de menor aprobación presidencial y riesgo electoral en la renegociación del T-MEC?

Todo indica que Trump buscará acciones de alto impacto político para intentar recuperar respaldo.

El martes pasado advirtió a legisladores republicanos que, si pierden la Cámara de Representantes en noviembre, los demócratas intentarían promover un juicio político en su contra. Aunque es poco probable que prosperara —dado el control republicano del Senado—, el desgaste sería significativo, como ocurrió en su primer mandato.

No es descartable, por tanto, que en los próximos meses veamos un Donald Trump más áspero y confrontacional.

Cuando la popularidad se erosiona y el riesgo electoral se vuelve tangible, la política exterior suele transformarse en instrumento de la política interna.

México aparece entonces como el objetivo más cercano, más visible y, desde la óptica electoral, más rentable: mayores exigencias en materia de seguridad, presión migratoria reforzada y un tono más rudo en la renegociación del Tratado.

La paradoja es clara. Trump enfrenta una economía que no logra aliviar el bolsillo del consumidor, un Congreso que podría volteársele en noviembre y una intervención en Venezuela que genera más inquietud que respaldo.

En ese contexto, la relación con México corre el riesgo de convertirse en válvula de escape de sus problemas domésticos. No porque sea lo más sensato para Estados Unidos ni lo más conveniente para la región, sino porque encaja con el calendario electoral.

Y cuando la política se impone a la economía, la estabilidad suele ser la primera víctima.

Oportunidad de mercado
Logo de OFFICIAL TRUMP
Precio de OFFICIAL TRUMP(TRUMP)
$5.457
$5.457$5.457
+1.43%
USD
Gráfico de precios en vivo de OFFICIAL TRUMP (TRUMP)
Aviso legal: Los artículos republicados en este sitio provienen de plataformas públicas y se ofrecen únicamente con fines informativos. No reflejan necesariamente la opinión de MEXC. Todos los derechos pertenecen a los autores originales. Si consideras que algún contenido infringe derechos de terceros, comunícate a la dirección service@support.mexc.com para solicitar su eliminación. MEXC no garantiza la exactitud, la integridad ni la actualidad del contenido y no se responsabiliza por acciones tomadas en función de la información proporcionada. El contenido no constituye asesoría financiera, legal ni profesional, ni debe interpretarse como recomendación o respaldo por parte de MEXC.