Según el último reporte del Monitor de Sequía de Estados Unidos, California no registra condiciones de sequía ni sequedad anormal, lo que implica grandes noticias para sus residentes. El suministro de agua y la poca probabilidad de incendios son los dos efectos más destacables.
El análisis evidenció que el estado tiene cero condiciones secas, a diferencia de otras zonas del país. Es la primera vez que se observa esto en 25 años, desde diciembre de 2000, dijo Brian Fuchs, climatólogo del Centro Nacional de Mitigación de Sequías, a CBS News.
A inicios de diciembre de 2025, California tenía un 9% de registros de sequía, cifra que se redujo a 0 en enero de 2026. El umbral de lluvias ha sido mayor al que se esperaba en los pronósticos.
“En el primer trimestre del año hidrológico, al aproximarnos al nuevo año calendario, alcanzamos aproximadamente el 150% del promedio de precipitaciones”, afirmó Michael Anderson, climatólogo estatal del Departamento de Recursos Hídricos de California.
Las lluvias justamente han provocado que se llenen al 70% de su capacidad 14 de los 17 embalses más importantes del estado, informó el Departamento de Recursos Hídricos de California. En consecuencia, se prevé una mejora significativa en la disponibilidad de agua durante los próximos meses.
Por otro lado, el riesgo de que haya incendios forestales es muy poco probable dadas las húmedas condiciones actuales.
El climatólogo Daniel Swain explicó a Los Angeles Times que las hierbas están húmedas, lo que haría nula la posibilidad de que se incendien.
Normalmente, la flora seca se vuelve combustible inflamable y provoca que el fuego se propague rápido. Además, la intensidad y velocidad de avance de las llamas dificultan las tareas de control y extinción. Es por eso que los incendios forestales más fuertes de California suelen registrarse durante períodos de sequía.
“Este invierno ha sido sin duda menos destructivo que el del año pasado y que muchos años de sequía”, dijo Mike Flannigan, profesor de incendios forestales en la Universidad de Alberta, a CNN.
No obstante, a pesar de que el pronóstico por ahora es positivo, la humedad podría generar efectos adversos en un futuro próximo.
Debido al cambio climático, las lluvias y las sequías podrían volverse más intensas. Significa que, si ahora hay humedad en una temporada en la que no se esperaba por el fenómeno La Niña, lo que se acerca es una sequía más fuerte.
Por ahora, esas son las estimaciones. No obstante, Michael Anderson, climatólogo estatal del Departamento de Recursos Hídricos de California, dijo que se tendrá un mejor panorama entre febrero y marzo, con un nuevo pronóstico. “California está acostumbrada a ese vaivén... veremos si hay humedad continua que lo permita”, declaró.


