Un precio simbólico de un euro fue el valor que le pagó Red Bull a Ford, propietario de Jaguar Racing, para tomar el control y también evitar la quiebra del equipo de Fórmula 1. La irrupción de la empresa de bebidas energizantes en el Gran Circo no despertó confianza, al extremo de que el ingeniero Adrian Newey creyó que era un proyecto de marketing y aceptó sumarse tras las conversaciones con el piloto David Coulthard, que lo convenció de la existencia de un gigantesco y ambicioso plan. La escudería y la automotriz estadounidense volvieron a unirse para competir este año, cuando la F.1 inicia un radical cambio en el reglamento de motores. Pero las tareas en Milton Keynes empezaron en 2022, el mismo año en que murió Dietrich Mateschitz, el fundador de Red Bull y el hombre que idealizó dos décadas atrás un programa de chasis e impulsores propios.
El jueves, en Dearborn, la factoría de Ford que se emplaza en el estado de Michigan, Red Bull Racing y Racing Bulls –equipo satélite- presentaron los modelos para el calendario que comenzará el 8 de marzo con el Gran Premio de Australia. Red Bull Ford Powertrains es la sociedad que entrará en acción en el circuito de Melbourne, pero que desarrolló un recorrido desde el kilómetro cero en Milton Keynes, donde se levantó un nuevo edificio –lleva el nombre de Jochen Rindt, piloto austríaco y único campeón post mortem de la F.1- para los motores y que contrató centenares de ingenieros.
Ford no fue el primer candidato que negoció con Red Bull, pero las conversaciones con Porsche no prosperaron. El director de Ford Performance, Mark Rushbrook, enterado de que no se avanzó, envío un mail a Christian Horner –exjefe de la escudería, despedido en 2025- ofreciendo los servicios.
En Milton Keynes, el ingeniero Ben Hodgkinson llevaba un año bocetando el proyecto: el británico asumió en abril de 2021, proveniente de Mercedes High Performance Powertrains, desde donde arrastró a varios compañeros a la aventura. “Probablemente conseguí este trabajo por el éxito que tuvo el otro equipo”, comentó entre risas, y referenciando al dominio de Mercedes entre 2014 y 2021.
“Me gustó la idea de que fuera una hoja en blanco, no solo una unidad de potencia: el proyecto completo. Podíamos construir a medida de lo que sabíamos de las reglas y esperemos que el intento de convertir eso en una ventaja nos funcione”, completó Hodgkinson.
En una charla con Motorsport.com, el ingeniero sostuvo que el inicio fue con cinco personas. “Encontrar a 700 personas en un período tan corto fue desafiante”, apunta sobre quienes se sumaron desde la propia Red Bull, Honda, Mercedes, Ford, AVL [empresa austríaca de tecnología automotriz que incursiona en baterías para los motores eléctricos]... “Cada mes ingresaban 20 personas a trabajar, así que los roles de los que estaban podían cambiar de una semana a la otra. Estábamos en constante evolución”.
A lo largo de los 20 años en la F.1, Red Bull compitió con motores Cosworth, Ferrari, Tag Heuer, Renault y Honda. Coulthard compuso el primer binomio de pilotos, junto al austríaco Christian Klien. El escocés traía el bagaje de sus experiencias en Williams y McLaren, y alentaba a Mateschitz a comprar la fábrica Cosworth –propiedad de Ford- y construir los propios motores.
“Ser clientes es horrible: yo lo había vivido con Renault y Mercedes, y sentía que siempre íbamos a estar en desventaja por ser equipos clientes. Ahora se tiene el control del propio destino. Será un desafío y puede que no funcione al comienzo: tampoco funcionó el equipo en el inicio... Pero Red Bull tiene el compromiso, los recursos y el personal para que funcione a largo plazo”, apuntaló Coulthard, referenciando a que la escudería tuvo como mejor performance un quinto puesto entre los Constructores entre 2005 y 2008, y desde entonces no bajó del cuarto casillero y cosechó ocho campeonatos de pilotos entre Sebastian Vettel -2010-2013- y Max Verstappen, 2021-2024, y seis de Constructores.
Horner, que junto a Newey y Helmut Marko estuvo desde el primer episodio en el equipo -en 2026 no estará ninguno de los tres-, era quien empujaba la idea de juntar chasis y motor en Milton Keynes. El anuncio de Honda de no continuar en la F.1, en 2021, lo convenció de que el siguiente paso era conformar toda la organización.
El francés Laurent Mekies, jefe de la escudería, no invita con falsas promesas ni recurre a mensajes rimbombantes: reconoce las dificultades de los nuevos procesos. “Por primera vez, las reglas del chasis y de la unidad de potencia cambian de modo radical. Y como si no fuera suficiente, decidimos construir nuestro propio motor. Un reto que muy pocos se atreven a asumir. Sería ingenuo pensar que desde el primer momento estaremos al nivel de fabricantes que llevan décadas trabajando en la F.1. No lo estaremos y también habrá noches sin dormir”, expuso el jueves en la fábrica de Ford.
El motor Red Bull es, junto al de Mercedes, objeto de impugnación por los restantes fabricantes. Ferrari, Honda y Audi solicitaron a la Federación Internacional del Automóvil (FIA) que investigue si los dos equipos cumplen con el reglamento. La relación de compresión del motor de combustión es el eje de la disputa. El límite de 16:1 durante las pruebas estáticas de temperatura ambiente –la única forma en que la FIA controla, según el reglamento- puede alcanzar una relación mayor durante la carrera.
“Creo que algunos fabricantes están un poco nerviosos, porque otros equipos están haciendo cosas inteligentes en materia de ingeniería. No sé hasta qué punto debemos prestar atención: llevo mucho tiempo en este trabajo y, en realidad, solo es ruido. Hay que concentrarse en uno mismo”, reveló Hodgkinson en la presentación de Red Bull y Racing Bulls. Y completó: “Sé lo que hacemos y lo que hacemos es legal: buscamos el límite de lo que permiten las normas, pero me sorprendería que no lo hicieran todos”.
El 22 de enero, la FIA y los fabricantes de motores se reunirán para tratar la situación que generó revuelo en la F.1. Cuatro días después, los autos comenzarán en Barcelona la primera tanda de ensayos, a puerta cerrada, que se completará con dos pruebas, en febrero, en Bahréin. Red Bull Ford Powertrains iniciará su propio recorrido, una nueva aventura en el Gran Circo.

