La detención de Ryan James Wedding, exatleta olímpico canadiense que se convirtió en capo de la droga y que está vinculado con el Cártel de Sinaloa, colocó en el centro de la atención al Equipo de Rescate de Rehenes del FBI (HRT, por sus siglas en inglés).
Kash Patel, director del FBI, confirmó que una unidad del Equipo de Rescate de Rehenes, en coordinación con autoridades mexicanas, ejecutó una “operación de alto riesgo” para detener a Ryan Wedding.
El operativo generó dudas sobre quiénes integran las fuerzas especiales del FBI que, de acuerdo con reportes, también participaron en la captura de Nicolás Maduro a principios de año.
El HRT no es similar al conocido SWAT. El Gobierno de Estados Unidos creó esta unidad para responder a incidentes terroristas de alta gravedad.
La historia sobre su origen indica que, a finales de la década de los setenta, el entonces director del FBI, William H. Webster, presenció una demostración de la Fuerza Delta del Ejército. Durante el ejercicio, Webster notó que los militares no portaban esposas y un operador respondió: “Les metemos dos balas en la frente. Los muertos no necesitan esposas”.
Esa respuesta impulsó la necesidad de diseñar el Equipo de Rescate de Rehenes, una unidad que combina la letalidad y las tácticas de fuerzas especiales militares, pero que opera bajo normas policiales y cuenta con capacitación para realizar arrestos.
Las principales funciones de las fuerzas especiales del FBI son:
Para la captura de Wedding en México, se informó que el equipo se encontraba preparado para “diversas consecuencias, incluyendo el uso de fuerza considerable”, lo que refleja su doctrina de “cero margen de error”.
En ese contexto, el HRT se divide en escuadrones especializados:
Los aspirantes enfrentan pruebas de resistencia física y mental extrema. Quienes superan el proceso reciben instrucción en buceo de combate con los SEALs de la Marina, operaciones aéreas y manejo de explosivos.


