Cada 26 de enero se conmemora el Día Mundial de la Educación Ambiental, una jornada destinada a destacar el papel central de la educación en la generación de conciencia crítica sobre el cuidado del ambiente y el uso responsable de los recursos naturales.
La fecha adquiere renovada relevancia en un escenario global atravesado por sequías prolongadas, lluvias extremas, deslizamientos de tierra y crisis alimentarias, fenómenos que afectan a todos los ecosistemas y ponen en evidencia las consecuencias de un modelo de desarrollo que durante décadas consideró al ambiente como una fuente inagotable.


