Desde el Medio Oeste hasta la Costa Este, Estados Unidos enfrenta este miércoles una combinación de nieve persistente, lluvias, vientos intensos y temperaturas muy por debajo de lo habitual para esta época del año. Los meteorólogos advierten que la situación no solo se mantiene activa, sino que podría intensificarse en los próximos días, con especial atención puesta en la posible formación de un potente sistema costero sobre el Atlántico.
El Servicio Meteorológico Nacional (NWS, por sus siglas en inglés) advirtió que el aire frío que se desplaza sobre la región de los Grandes Lagos aún generará nieve por efecto lago en las zonas ubicadas a sotavento de estos cuerpos de agua, al menos hasta el viernes.
La nieve por efecto lago se produce cuando el aire gélido cruza aguas relativamente más templadas, lo que favorece la formación de intensas bandas de nieve localizadas.
A este patrón se suma el avance de un sistema de alta presión desde el centro de Canadá, que impulsa aire frío hacia el sur y provoca nevadas por ascenso orográfico en las Llanuras del Norte y del Centro.
Según el NWS, estas precipitaciones invernales comenzarán a intensificarse desde la tarde del miércoles y podrían prolongarse hasta el viernes, lo que afectará la movilidad y las actividades diarias en amplias zonas rurales y urbanas.
El Noroeste del Pacífico presentará un escenario diferente pero igualmente complejo. El flujo de aire marítimo proveniente del océano Pacífico generará este miércoles lluvias costeras y nevadas en zonas de mayor altitud, una situación que se mantendría activa hasta el final de la semana.
Uno de los focos principales de atención está puesto en la Costa Este, donde los meteorólogos de Fox Weather alertaron sobre la posible formación de un nor’easter que podría intensificarse rápidamente y convertirse en un ciclón bomba. Millones de personas desde el sudeste hasta el noreste siguen de cerca la evolución de este sistema.
El centro de pronósticos de Fox Weather señaló que la tormenta podría desarrollarse durante el fin de semana frente a las costas de las Carolinas, con potencial para provocar nevadas significativas y vientos muy intensos en comunidades costeras.
Fox Weather remarcó que, aunque persiste un grado considerable de incertidumbre en los modelos de previsión, las condiciones atmosféricas actuales resultan favorables para un evento invernal de alto impacto.
El noreste de Estados Unidos aún se recupera de la mayor tormenta de nieve en más de cinco años y ya enfrenta la posibilidad de un nuevo evento invernal en el corto plazo. Nueva York, Filadelfia y Boston se mantienen bajo vigilancia ante la eventual llegada de otro sistema costero.
Durante la reciente tormenta histórica, Nueva York registró 11,4 pulgadas (28,9 centímetros) de nieve en Central Park, mientras que Boston superó las 20 pulgadas (50,8 centímetros). Estas acumulaciones, combinadas con temperaturas extremadamente bajas, generaron un escenario de alto riesgo.
AccuWeather advirtió que una profunda ondulación de la corriente en chorro mantiene anclado aire ártico sobre el este, lo que refuerza el frío y evita que la nieve y el hielo se derritan. Las temperaturas seguirán muy por debajo de los valores normales para la época, con desvíos de entre 10°F y 30°F por debajo del promedio histórico en amplias zonas del Medio Oeste y el noreste.


