El empresario gastronómico Christian Petersen retomó sus tareas profesionales en sus oficinas de San Isidro tras superar una grave crisis de salud en la Patagonia. El integrante de El Gourmet recibió a LA NACION y le contó en detalle los factores físicos que provocaron su internación, cómo fueron los días en terapia y cómo vive su recuperación hoy.
El empresario relató los pormenores de su internación de urgencia y la gravedad de la falla multiorgánica que sufrió el mes pasado. Petersen explicó los motivos de su descompensación cardíaca en la base del volcán Lanín y el camino posterior hacia su rehabilitación integral.
La travesía al volcán comenzó como un retiro de silencio para el empresario: Petersen buscó distancia tras un año de conflictos y la muerte de un socio cercano. La masividad de personas en los refugios del cerro provocó un cuadro de claustrofobia en el deportista.
El cocinero solicitó el descenso inmediato ante la falta de aire y síntomas de angustia severa. El guía del grupo autorizó el retorno a la base durante el amanecer del día siguiente. El equipo de emergencia detectó una arritmia cardíaca al momento de finalizar el trayecto.
Petersen recibió medicación para bajar sus pulsaciones y estabilizar su ritmo. Esa reacción química relajó su corazón en exceso y detuvo el funcionamiento de sus órganos vitales. La familia coordinó un operativo con 15 aviones privados para trasladar al paciente hacia Buenos Aires.
El médico Víctor Perrone lideró la asistencia en la unidad coronaria del Hospital Alemán hasta su despertar definitivo. Los especialistas identificaron una suma de factores críticos: estrés laboral extremo, una neumonía previa y la presencia de virus tropicales como el zika colapsaron su organismo tras el esfuerzo físico.
La evolución clínica del gastronómico requiere una rehabilitación motriz constante y paciencia. Petersen perdió 18 kilos en terapia intensiva y presenta todavía dificultades para el movimiento básico. Su capacidad física actual alcanza el 20% del rendimiento previo al incidente.
El empresario realiza caminatas diarias y ejercicios de fuerza junto a sus tres hijos para recuperar su tono muscular. El cocinero prioriza hoy el descanso y la delegación de responsabilidades en su equipo de 400 trabajadores.
Este contenido fue producido por un equipo de LA NACION con la asistencia de la IA a partir de un artículo firmado por Sebastián Ríos.


