La tormenta invernal que cubrió gran parte del sureste de Estados Unidos dejó una imagen poco habitual en Carolina del Norte: playas blancas, comunidades costeras sepultadas por la nieve y pueblos enteros paralizados por el hielo. Los reportes oficiales de las últimas 24 horas muestran contrastes marcados entre zonas con acumulaciones extremas y otras donde fue mucho más modesta.
De acuerdo con los reportes de nieve recopilados por el Servicio Meteorológico Nacional (NWS, por sus siglas en inglés), la nevada fue persistente y, en algunos casos, intensa. Esto contribuyó a generar un escenario que no ocurría hace décadas.
Las cifras más elevadas se concentraron principalmente en localidades del este y sureste del estado, varias de ellas cercanas a la costa atlántica. Allí, la combinación de humedad y aire ártico favoreció acumulaciones poco frecuentes para esta región.
Estos valores confirman que varias comunidades quedaron prácticamente cubiertas por completo, con espesores de nieve que superaron ampliamente los promedios históricos para Carolina del Norte.
Más allá de los máximos absolutos, numerosos puntos del estado registraron cifras superiores a las 12 pulgadas, lo que también representa un evento relevante. Localidades como Trinity, Tabor City, Minnesott Beach, Otway, Trenton, Phelps Lake y Ocean se movieron en un rango que fue desde 15 pulgadas (38,1 centímetros) hasta poco más de 16 pulgadas (alrededor de 41 centímetros).
Según el NWS, este patrón explica por qué los efectos del temporal se sintieron tanto en áreas urbanas como rurales.
Mientras algunas áreas apenas superaron las tres o cuatro pulgadas (7,5 a 10 centímetros), otras quedaron enterradas bajo más de un metro de nieve acumulada, algo que coincide con los testimonios y descripciones recogidas por The New York Times, donde se habló de un fenómeno que “será recordado durante décadas”.
Aunque las cifras de acumulación son el dato más concreto, su relevancia se amplifica al considerar el contexto. Las intensas nevadas contribuyeron a cientos de accidentes de tránsito, cierres de carreteras clave y cancelaciones masivas de vuelos en los aeropuertos del estado.
En este contexto, las autoridades estatales insistieron en evitar desplazamientos innecesarios, mientras los equipos de emergencia trabajaban para despejar rutas y asistir a comunidades aisladas. Todo este escenario reforzó la importancia de los datos del NWS como una herramienta clave para comprender la magnitud real de lo ocurrido.


