“Es lindo, con el calor pasa mejor”, dijo hace un par de semanas Lionel Messi al respecto de su costumbre de tomar vino con gaseosa. Y es cierto: el vino puede ser una bebida muy refrescante. Incluso se puede potenciar esa faceta de nuestra bebida nacional sumándole hielo y, por qué no, soda.
El único consejo a la hora de sodear un vino es evitar aquellos con crianza en barrica. De ahí en adelante, todo vale. Para quienes buscan vinos refrescantes acá va una pequeña lista de buenos exponentes, varios de los cuales se enrolan en la tendencia de baja graduación alcohólica, lo que también colabora con la recomendada moderación en su consumo.
Floral y frutal, este 100% Pinot Noir de Valle de Uco se destaca por su frescura y su delicadeza. En verano se deja beber con hielo.
Bodega Cuchillo de Palo ($28.500)
Azahares, manzanilla, pero también frutas tropicales. Hay bastante volumen en este blanco, con lo cual un chorro de soda fría no va mal.
Martino Wines ($19.500)
Solo 9% de graduación alcohólica en este corte de tintas superfresco y fácil de beber, que combina frutas rojas con notas cítricas.
Bodega Amalaya ($12.800)
Blanco de Animaná, Salta, combina aromas cítricos, florales y de frutas tropicales, con un buen volumen en boca que se equilibra con una acidez elevada.
Bodega Dal Borgo ($20.240)
Uno de los primeros tintos argentos en emprender el camino del bajo alcohol, con una propuesta descontracturada, que funciona bien con soda, con hielo y -Messi style- con gaseosa.
Falasco Wines ($7900)
Con un estilo muy moderno, en el que se destaca la fruta y la acidez, este Sauvignon Blanc aporta frescura y mucho potencial gastronómico al verano.
Finca La Anita ($19.300)
Difícil encontrar una buena criolla a precio accesible, pero esta es una excepción. Suave en taninos, frutal e ideal para acompañar todo lo que se come al lado de la pileta.
Bodegas Callia ($5900)
Uno de los naranjos mejor logrados y más afín al paladar de los que prefieren evitar vinos rústicos. Elegante, gastronómico y fácil de beber.
Pulenta Estate ($21.000)
Solo 8% de alcohol (y solo 65 calorías por copa) en este blanco de aromas florales y de fruta blanca, con buen volumen en boca, que permite meterle hielo sin temor a aguarlo.
Finca Las Moras ($7.220)
Otro bajo alcohol, en este caso tan solo 6,5%, un vino dulce patagónico, con buen cuerpo que se banca unos cuantos cubitos de hielo.
Bodega Del Fin del Mundo ($12.000)
Beber con moderación - Prohibida su venta a menores de 18 años


