El clima en Estados Unidos presentará este martes 3 de febrero un escenario marcado por contrastes regionales. Mientras el este enfrentará nuevas rondas de nieve y frío persistente, el sur recibirá lluvias. En paralelo, sectores del centro y del norte comenzarán a mostrar señales de moderación térmica tras la tormenta invernal.
En paralelo, una masa de aire ártico volverá a reforzarse sobre la región de los Grandes Lagos, lo que mantendrá temperaturas bajas y favorecerá episodios de nieve ligera. Más al oeste, gran parte del territorio se mantendrá con condiciones secas y relativamente templadas, mientras que las Planicies del norte comenzarán a registrar un calor inusual para esta época del año.
Tras varios días marcados por temperaturas inusualmente bajas, Florida atraviesa este martes su última mañana con registros por debajo del punto de congelación. Según el NWS, los valores térmicos mínimos y las sensaciones térmicas se mantendrán en torno a los 20°F (−7°C) durante las primeras horas del día, producto del aire frío residual asociado a un ciclón que ya se desplaza hacia el Atlántico Norte.
La tendencia, sin embargo, es claramente ascendente. A medida que el sistema se aleje y la circulación atmosférica se reorganice, se espera un aumento sostenido de las temperaturas, con máximas que podrían regresar a los 70°F (21°C) hacia la tarde del miércoles.
En el sur profundo y el sudeste, el avance de la baja presión llevará consigo lluvias generalizadas y algunas tormentas eléctricas embebidas. Desde el este de Texas, las precipitaciones se expandirán durante la jornada hacia la región de Arklatex y se extenderán por la noche hacia el Golfo y el sudeste, hasta alcanzar áreas tan al norte como Tennessee y Carolina del Norte.
De acuerdo con Fox Weather, estas lluvias resultarán especialmente relevantes en zonas que aún arrastran las consecuencias de la devastadora tormenta de hielo de la semana anterior.
En sectores de Mississippi y Tennessee, donde persisten cortes de energía eléctrica, el agua caída podría colaborar con el derretimiento del hielo remanente, aunque también existe preocupación por superficies resbaladizas y problemas en caminos secundarios.
Más al norte del sistema principal, el refuerzo de aire ártico creará el escenario propicio para una nueva franja de precipitaciones invernales. Desde el sur de Indiana hasta Virginia Occidental, se esperan nevadas ligeras que comenzarán durante la mañana del martes y se extenderán hasta el miércoles.
Según el centro de pronóstico de Fox Weather, las acumulaciones previstas se mantienen moderadas, con valores generales de entre una y dos pulgadas (entre 2,5 y cinco centímetros), aunque en zonas elevadas de los Apalaches podrían registrarse montos algo superiores.
Washington D.C. y el sur de Nueva Jersey también podrían ver nieve durante la noche del martes.
En ciudades como Cincinnati, donde ya se acumularon 24,4 pulgadas (62 centímetros) de nieve en lo que va del invierno boreal, este nuevo episodio se suma a una temporada que ya se ubica entre las más cargadas de los últimos años.
El martes marcará apenas el inicio de una secuencia más amplia de perturbaciones. En los estados del norte, una serie de sistemas conocidos como “clippers” cruzarán la región, lo que aportará nieve ocasional y de baja intensidad principalmente sobre los Grandes Lagos.
Entre el jueves y el sábado, un clipper más fuerte podría afectar al noreste y a los Grandes Lagos, con nieve que se extendería incluso hacia sectores del corredor de la Interestatal 95.
Fox Weather anticipó acumulaciones de entre una y tres pulgadas (entre 2,5 y 7,5 centímetros), con mayores registros en áreas elevadas. A esto se sumarían ráfagas de viento de entre 30 y 40 millas por hora (entre 48 y 64 km/h), lo suficientemente intensas como para provocar ventiscas breves, reducción repentina de la visibilidad y demoras en viajes durante la tarde y la noche del viernes.


