El gobierno chino denunció la resolución del máximo tribunal de Panamá que anula el contrato de CK Hutchison Holdings Ltd. para operar dos puertos del Canal de Panamá como “extremadamente absurda”, advirtiendo que el país centroamericano pagaría un “alto precio” si no cambia de rumbo.
El fallo ignoró los hechos y dañó severamente los derechos e intereses legítimos de la empresa en Hong Kong, dijo la oficina de Beijing que supervisa los asuntos en el territorio semiautónomo chino en un comentario publicado en su cuenta de WeChat el martes.
Acusó a Panamá de sucumbir a la hegemonía y ceder a la intimidación, en lugar de defender su independencia como Estado soberano.
“Las autoridades panameñas deben reconocer la situación y corregir su rumbo”, declaró la Oficina de Asuntos de Hong Kong y Macao. “Persistir en este camino erróneo tendrá un alto costo, tanto político como económico”.
Los dos puertos cercanos al estratégico Canal de Panamá se han convertido en un foco de tensión geopolítica entre Estados Unidos y China. Este comentario constituye la crítica más dura hasta la fecha por parte de Pekín al fallo del mes pasado, que marca una victoria para el presidente estadounidense, Donald Trump, en su esfuerzo por asegurar el dominio estadounidense en Latinoamérica y frenar el control chino de la infraestructura estratégica en la región.
Sin mencionar a Estados Unidos, la oficina de Pekín criticó duramente a “ciertos países” por usar la seguridad nacional o la geopolítica como pretextos para coaccionar a otros a la sumisión. “Esta politización de los asuntos comerciales incita al conflicto y la disociación, contradiciendo las tendencias globales de paz y cooperación”, según el comentario.
Tanto el Ministerio de Asuntos Exteriores de China como el gobierno de Hong Kong criticaron el fallo, que fue elogiado por el Secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, como un avance alentador.
La decisión del tribunal corre el riesgo de avivar las tensiones entre Washington y Beijing mientras ambas partes buscan mantener una tregua comercial antes de la visita programada de Trump a China en abril.
Trump ha criticado lo que percibe como influencia china sobre el Canal de Panamá y ha amenazado con ponerlo bajo control estadounidense, mientras que el presidente panameño, José Raúl Mulino, ha afirmado reiteradamente la plena soberanía de su país sobre su operación. CK Hutchison, del multimillonario hongkonés Li Ka-shing, comenzó a operar las instalaciones en 1997, y el contrato se prorrogó posteriormente en 2021.
La creciente tensión entre Washington y Pekín por el Canal de Panamá podría complicar aún más la venta de los puertos por parte de CK Hutchison. La transacción, anunciada en marzo del año pasado, se ha convertido en uno de los acuerdos geopolíticos más conflictivos del magnate, a pesar del potencial de generar más de 19 000 millones de dólares en efectivo si se concreta.
La compañía anunció que ha iniciado un arbitraje contra Panamá. En un comunicado presentado ante la bolsa de valores el miércoles, CK Hutchison advirtió a los accionistas y posibles inversionistas que actúen con cautela al negociar con sus acciones u otros valores.
