Con el objetivo de que los argentinos saquen los dólares del colchón, el Gobierno publicó la reglamentación de la Ley de Inocencia Fiscal y convirtió en operativos los cambios que el oficialismo presenta como un cambio de paradigma en la relación entre el Estado y los contribuyentes.
En la definición oficial, la norma pone en marcha un “blanqueo popular permanente”, entendido como un esquema continuo que permite regularizar ahorros informales y utilizarlos libremente, sin revisiones hacia atrás, siempre que se tribute de ahora en adelante.
A través del decreto se activó el Régimen Simplificado de Ganancias, se precisaron los alcances del llamado “tapón fiscal” y se aclaró de qué manera podrán utilizarse ahorros no declarados —incluidos los “dólares del colchón”— sin que eso derive en una revisión patrimonial hacia atrás.
El decreto establece que, para operar dentro del régimen, los fondos deben ingresar en el sistema financiero en el origen o en el destino de la operación. El dinero puede depositarse en la cuenta del contribuyente o directamente en la del vendedor.
Se ratifica la excepción para la compra de inmuebles, que puede seguir haciéndose en efectivo.
ARCA pone a disposición una declaración jurada precargada y el organismo fiscal sólo controla ingresos y deducciones admitidas, sin mirar consumos personales ni patrimonio.
Si el impuesto del período fiscal base se paga en término, se activa el efecto liberatorio y ARCA no puede revisar ese año ni los anteriores, salvo que detecte una discrepancia significativa, definida como una diferencia superior al 15%, montos elevados o el uso de facturas apócrifas.
Esto permite que, por ejemplo, un pequeño empresario que tuvo ingresos no declarados en años previos pueda invertir esos ahorros sin abrir una revisión fiscal hacia atrás.
El Régimen Simplificado de Ganancias es voluntario y está destinado a personas humanas con ingresos de hasta $1000 millones y un patrimonio de hasta $10.000 millones, considerados año por año en los últimos tres ejercicios. Solo quedan excluidos quienes sean grandes contribuyentes. Según ARCA, unas 900 personas.
En un especial de LN+ se hizo un repaso de los principales cambios que introduce la nueva normativa.
LN+ sobre la nueva leyEl decreto aclara de manera expresa que, dentro de este nuevo régimen, no se analiza la variación patrimonial ni los depósitos, incluso cuando esos fondos provengan de ingresos generados en períodos fiscales anteriores. Hasta antes de la reglamentación, esa exclusión no estaba escrita con ese nivel de detalle.
El jefe de Gabinete Manuel Adorni se hizo eco de la reglamentación de la Ley de Inocencia Fiscal en su perfil de X.
La implementación y el control del nuevo esquema quedan a cargo de la Agencia de Recaudación y Control Aduanero (ARCA), que concentra la operatoria del régimen simplificado, los efectos liberatorios y los nuevos criterios de fiscalización.
Según la interpretación oficial, el nuevo esquema abandona la presunción de culpabilidad fiscal y concentra los controles en lo que ocurra de ahora en adelante, siempre que el contribuyente adhiera al régimen y cumpla con la declaración y el pago del impuesto.
La norma que se reglamentó este lunes 9 había sido sancionada a fines de 2025 y promulgada el 2 de enero de este año.


