Latinoamérica se posiciona como uno de los destinos más destacados por sus costas en el mundo. En este contexto, un ranking determinó la mejor playa del mundo, que se encuentra en Brasil, reconocida por sus arenas blancas y aguas cálidas.
La Praia do Sancho (o Baía do Sancho) se localiza en el remoto archipiélago de Fernando de Noronha, que ha repetido su primer puesto en el ranking Traveler’s Choice de TripAdvisor, fundamentado en millones de opiniones de viajeros auténticos.
Fernando de Noronha constituye un archipiélago volcánico ubicado en el océano Atlántico, a aproximadamente 540 km de la costa de Recife, en el estado de Pernambuco, Nordeste de Brasil. Este destino se destaca por ser uno de los más exclusivos y protegidos del país, ya que forma parte del Parque Nacional Marino, reconocido como Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO.
La isla principal, donde está la Praia do Sancho, es de dimensiones reducidas, pero alberga una biodiversidad notable. Para acceder a este lugar, es necesario volar desde Recife o Natal, abonar la Taxa de Preservación Ambiental (TPA) diaria, que se estima en R$ 100–110 (alrededor de $ 30.000 pesos argentinos), y, en ciertos casos, pagar una entrada adicional al Parque Nacional.
La Praia do Sancho se distingue por diversos aspectos que la establecen como un auténtico refugio natural:
Estos elementos contribuyen a la singularidad de la Praia do Sancho, ofreciendo una experiencia inigualable para los visitantes.
El paraíso brasileño no solo representa un orgullo para Latinoamérica, sino que evidencia que la belleza natural intacta y la preservación ambiental pueden superar a destinos turísticos masivos como el Caribe o Hawái.
Llegar a la Praia do Sancho constituye parte de su encanto y su protección. No hay acceso directo en auto ni camino fácil. Las opciones son:
La Praia do Sancho no solo destaca por su belleza, sino también por su compromiso con la sostenibilidad. Recientemente, el gobierno de Brasil anunció nuevas medidas para proteger el ecosistema del archipiélago, incluyendo restricciones adicionales al número de visitantes y la implementación de programas de educación ambiental para turistas.
Estas iniciativas buscan preservar la biodiversidad única de la región. Además, la popularidad de la Praia do Sancho ha impulsado un aumento en el interés por el ecoturismo en Brasil. Con su reciente reconocimiento internacional, la playa se posiciona como un modelo a seguir en la conservación de destinos turísticos en todo el mundo.


