Informes recientes detallan que agentes del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE, por sus siglas en inglés) comenzaron a implementar tácticas de vigilancia y detención poco convencionales en Minnesota. Estas estrategias, que se alejan de los procedimientos tradicionales de arresto, generan una creciente alarma entre la comunidad migrante y las organizaciones de derechos civiles de la región.
Las nuevas tácticas del ICE en Minnesota para detener a migrantes se centran en el uso de engaños y disfraces para realizar arrestos. Además, en los operativos se utilizan placas vehiculares falsas, intercambio de matrículas u ocultación de estas con barro o nieve para evadir el rastreo de redes ciudadanas de vigilancia, según información de AP News.
Entre las nuevas formas de arresto de migrantes por parte del ICE se encuentran:
Estas maniobras generan una ola de temor y desconfianza en la comunidad migrante de la región, ya que dificultan la identificación de quién es realmente un oficial de la ley.
La situación migratoria en Minnesota es una de las más críticas y tensas del país debido a la implementación de la “Operación Metro Surge”. Entre los diferentes puntos clave que se han desencadenado con esta situación se encuentran miles de arrestos, protestas e incidentes fatales.
El Departamento de Seguridad Nacional (DHS, por sus siglas en inglés) confirmó una cifra récord de detenciones en Minnesota que supera los cuatro mil arrestos desde que comenzó la operación hace dos meses.
El DHS comenzó una búsqueda "puerta a puerta" en MinnesotaLas autoridades federales sostienen que el objetivo es “extranjeros criminales”, aunque organizaciones civiles denuncian detenciones indiscriminadas, según Telemundo.
La tensión alcanzó su punto máximo tras la muerte de dos personas a manos de agentes federales: Renee Good, una ciudadana estadounidense abatida en su vehículo el 7 de enero, y Alex Pretti, un enfermero que murió durante una protesta el 24 de enero. Estos hechos desataron huelgas masivas bajo y enfrentamientos diarios en las calles, informó Univisión.
Ante este panorama, el fiscal general de Minnesota, Keith Ellison, junto con las ciudades de Minneapolis y Saint Paul, presentaron una demanda federal contra el DHS. Calificaron la operación como una “invasión federal” y acusaron a los agentes de utilizar fuerza excesiva, realizar perfiles raciales y operar en lugares sensibles como escuelas y hospitales, según la página oficial de Saint Paul.
Ante la presión social y los incidentes violentos, el “zar de la frontera” Tom Homan anunció el retiro parcial de unos 700 agentes de Minnesota y un cambio hacia tácticas de "toque más suave" (softer touch) para intentar calmar la situación en la zona, de acuerdo con Los Angeles Times.
El video del DHS sobre el despliegue de agentes en MinnesotaCabe destacar que varios negocios en vecindarios latinos cerraron sus puertas temporalmente y muchas familias evitan salir a la calle por la presencia de agentes enmascarados que utilizan tecnología de escaneo facial y vehículos con placas ocultas para evitar ser rastreados por activistas, consignó AP News.

