Un sorpresivo escándalo involucra por estas horas al equipo de Franco Colapinto en la Fórmula 1. El alcalde de Viry-Chatillon, comuna donde se sitúa una de las fábricas de Renault, dijo a través de un comunicado que la automotriz renunciará próximamente a los compromisos adquiridos con Alpine y habló de “mentiras” y “abandono” del proyecto. “Me reservo el derecho a tomar todas las medidas posibles contra esta traición”, dijo Jean-Marie Vilain.
Mediante un video y un texto, el funcionario local apuntó contra la escudería para la que corre el piloto argentino por su decisión de modificar los motores de sus monoplazas y elegir Mercedes para esta temporada, lo que podría generar el posible cierre o reducción drástica de actividades en el sitio histórico de Alpine, donde trabajan cientos de ingenieros y técnicos especializados.
“Mi estupefacción es tan grande como mi ira ante este incumplimiento de la palabra dada, que también refleja una total falta de respeto hacia los empleados”, dijo el funcionario en un video publicado en sus redes sociales.
El Grupo Renault había presentado, tiempo atrás, el proyecto Hypertech Alpine, con el foco en ingeniería avanzada. “Este centro debía implementar proyectos para el futuro Alpine Supercar, desarrollar un motor de hidrógeno y supervisar el desarrollo de las baterías del futuro, las nuevas tecnologías de motores eléctricos y el programa de deportes de motor, además de participar en el Campeonato Mundial de Resistencia (WEC) y el Rally París-Dakar”, se detalló en un comunicado al que accedió LA NACION.
“Tras la llegada a finales de julio de 2025 del nuevo director general de Renault, François Provost, me sorprendió saber que la empresa retiraba sus compromisos con respecto a la planta de Alpine, decisión que se espera que anuncie en una reunión del comité de empresa el próximo 12 de febrero. Esto es simplemente indignante, ya que ignora todos los compromisos asumidos y reiterados con la ciudad y con los empleados”, se denunció en el texto dado a conocer por el alcalde.
Para Jean-Marie Vilain, resultó “más incomprensible” la decisión tomada dado que “Renault comenzaba a obtener buenos resultados tras la histórica primera victoria del A424 en el Campeonato Mundial de Resistencia (WEC) y la victoria hace unos días en el Rally París-Dakar”.
“Insto a la dirección del grupo Renault a garantizar el cumplimiento de los compromisos adquiridos, así como a la intervención del Estado, que, como accionista mayoritario del grupo, tiene el deber de intervenir para garantizar el cumplimiento de las promesas realizadas y la protección de sus empleados”, convocó el funcionario en el duro comunicado. La planta en cuestión fue clave desde 1977, cuando Renault desembarcó en la categoría, tanto con equipo propio como abasteciendo a Lotus, Benetton, Williams y Red Bull, entre otros.

