El punto de encuentro, por definición, no puede ser permanente. No está diseñado para pensar o sentir igual, ni para tener los mismos valores o renunciar a nuesEl punto de encuentro, por definición, no puede ser permanente. No está diseñado para pensar o sentir igual, ni para tener los mismos valores o renunciar a nues

La alerta sísmica y los puntos de encuentro

2026/02/12 17:30
Lectura de 4 min

En fecha reciente cumplí dos años de buscar y escribir puntos de encuentro. Dentro de una época cada vez más polarizada, el desencuentro es la regla y la radicalización su escudo. Y como de lo humano nada me es ajeno, en múltiples ocasiones mis propias perspectivas me retaron para proponer áreas en común, mientras que en otras preferí esquivar temas para no entrar en apuros.

Hace pocos días sonó de nuevo la alerta sísmica anunciando un terremoto fuerte en CDMX y recordé el sentido y significado del punto de encuentro. En un sismo nadie discute ideología, ni preguntamos por quién votó la otra persona, ni filtramos valores, religión, clase o postura; simplemente nos unimos para ponernos a salvo en esas zonas verdes señaladas con flechas blancas, diseñadas para incluir a todos y todas. Si un punto de encuentro excluye, deja de cumplir su función.

Sin embargo, cuando no estamos en una emergencia de esta naturaleza, siempre buscamos excluir al ajeno. Todas las personas asumimos estar en la postura correcta, ya que de lo contrario la cambiaríamos. Desde esa realidad sesgada, anclamos nuestra existencia y cuando aparece la otredad, generalmente y en automático, nos sentimos amenazados y obligados a defendernos.

El conflicto no nace de la diferencia, nace de la incapacidad de tolerar o sostener lo que nos incomoda de la otra persona sin darnos cuenta de que, justamente eso que nos exacerba es lo que no soportamos de nosotros mismos.

Con todo, el punto de encuentro, por definición, no puede ser permanente. No está diseñado para pensar o sentir igual, ni para tener los mismos valores o renunciar a nuestras convicciones. En la complejidad de la diferencia humana se encuentra su mayor grandeza.

Para disfrutarla y crecer en ella, necesitamos empatía y bajar la guardia ante la diversidad. La tolerancia es un valor romantizado que requiere verdadera autocontención para sostenerla.

Por ello, estamos entre bandazos ideológicos a lo largo del continente y del mundo entero. De la izquierda nos refugiamos en la extrema derecha para después regresar a la fiesta del pluralismo hasta que nos amenaza la inclusión y regresamos a lo convencional.

Me parece que esa es la razón por la que Bad Bunny —representante de la lucha de Latinoamérica y el Caribe en contra de la colonización activa— enloqueció a las multitudes en el pasado espectáculo de la NFL. Por eso también Donald Trump tuvo que reaccionar y decir que, como él no entendía a Benito, la actuación del medio tiempo era un desastre y ajeno a la realidad. No nos estamos escuchando.

No hay verdades únicas, hay entendimientos interpretados y filtrados que resuenan más o menos en determinado contexto. Sin embargo, lo cierto es que las batallas culturales que disputan activamente la inclusión contra la exclusión no pueden calificarse de frívolas. Son disputas sobre quién cabe en el punto de encuentro.

La gobernabilidad de México se tambalea entre cifras de seguridad y corrupción que no pueden evadirse; tampoco deben maquillarse. Si bien los homicidios han disminuido, se debe atender con urgencia a las y los desaparecidos.

Si no encontramos zonas de acuerdo, los resultados nos llevarán al extremo al final del sexenio. Atender Tequila, sin olvidar Sinaloa; combatir extorsión al tiempo que avanzamos en energía. No hay reto fácil.

Llegar a un punto de encuentro pasa por renunciar a la fantasía de tener la verdad; a la comodidad de no escuchar; a la ilusión de creernos informados; y, sobre todo, a la inocencia de estimar que existen certezas sólidas. No necesitamos acuerdos totales, necesitamos puntos de encuentro.

En un sismo, el punto de encuentro no es perfecto ni duradero a largo plazo, pero es funcional y salva vidas. El movimiento internacional y la complejidad nacional me conectan con la alarma sísmica: ojalá no tiemble; sin embargo, ante la duda, gobierno y sociedad debemos conseguir puntos de encuentro para todos y todas.

Oportunidad de mercado
Logo de Lagrange
Precio de Lagrange(LA)
$0.22344
$0.22344$0.22344
-0.43%
USD
Gráfico de precios en vivo de Lagrange (LA)
Aviso legal: Los artículos republicados en este sitio provienen de plataformas públicas y se ofrecen únicamente con fines informativos. No reflejan necesariamente la opinión de MEXC. Todos los derechos pertenecen a los autores originales. Si consideras que algún contenido infringe derechos de terceros, comunícate a la dirección service@support.mexc.com para solicitar su eliminación. MEXC no garantiza la exactitud, la integridad ni la actualidad del contenido y no se responsabiliza por acciones tomadas en función de la información proporcionada. El contenido no constituye asesoría financiera, legal ni profesional, ni debe interpretarse como recomendación o respaldo por parte de MEXC.