El 14 de febrero es, para millones de mexicanos, una fecha asociada al romance y la amistad, acompañada de regalos y cenas especiales. Sin embargo, más allá de eso, este día es un evento económico capaz de ofrecer señales sobre el comportamiento del consumo.
En primer lugar, la Encuesta Nacional de Salud Financiera 2023 (Ensafi) ofrece evidencia sobre la capacidad de realizar gastos asociados a regalos sin comprometer las finanzas personales. En términos generales, 29.0% de los adultos en México señaló que podría comprar “siempre” o “casi siempre” un regalo sin que ello representara un problema financiero. Sin embargo, al segmentar a la población según sus prácticas financieras, se observan diferencias relevantes: 44.9% de quienes llevan un registro de sus ingresos y gastos reportó poder realizar dicha compra sin dificultad, frente a 24.5% entre quienes no mantienen este control (+20.4 puntos porcentuales, pp).
En segundo lugar, con información del Banco de México sobre la evolución diaria del número de pagos de bajo valor con tarjeta (débito y crédito), se identifican tres patrones relevantes.
Respecto del último punto, además del efecto viernes, el cambio podría estar asociado a un fortalecimiento de las capacidades financieras de la población o a un mayor grado de participación de hogares y empresas en el sistema de pagos con tarjeta. Esto último se sustenta en que entre 2023 y 2024 se estima un avance de 7.3 pp en la proporción de adultos que contaba con al menos una tarjeta, al pasar de 63.0% a 70.3%, con información de la Ensafi y la Encuesta Nacional de Inclusión Financiera, respectivamente.
Finalmente, será relevante analizar el comportamiento de estos indicadores cuando el 14 de febrero coincida con sábado, como ocurrirá este año, así como dar seguimiento a los esfuerzos en inclusión financiera de personas y empresas y a los cambios en sus hábitos de pago.
*El autor es economista senior de BBVA México.


