La efeméride busca generar conciencia sobre los efectos de la adicción a los juegos de azar —que puede impactar en la vida personal, familiar y laboral— y subraya la importancia de políticas públicas orientadas a la prevención, la regulación del sector y el acompañamiento de quienes atraviesan esta problemática.
El enfoque del juego responsable también apunta a fortalecer hábitos saludables, establecer límites de tiempo y dinero, y desalentar la idea de que apostar pueda ser una solución a dificultades económicas o emocionales.
En la provincia de Buenos Aires rige la ley 15.131, que impulsa programas de asistencia para personas con ludopatía y obliga a incluir la advertencia “el juego compulsivo es perjudicial para la salud” en ámbitos de apuesta físicos y virtuales.
La normativa además creó un Registro de Autoexclusión bajo la órbita del Instituto Provincial de Loterías y Casinos. Se trata de un sistema voluntario que permite a quienes reconocen tener dificultades con el juego restringir su acceso a salas y plataformas, con el fin de favorecer el control y la prevención.
La ludopatía es un trastorno adictivo caracterizado por la conducta descontrolada frente al juego. Está reconocido como un problema de salud y suele presentar algunos rasgos frecuentes:
Especialistas describen además un proceso que puede atravesar distintas etapas: una fase inicial centrada en las ganancias, un período de desesperación al tomar dimensión de las pérdidas y, finalmente, la aceptación del problema.
Entre las pautas más difundidas se destacan:
Quienes necesiten ayuda pueden comunicarse con Jugadores Anónimos (www.jugadoresanonimos.org.ar) o con la Línea de Prevención y Asistencia al Juego Compulsivo (0800-444-4000), gratuita y confidencial. También funciona la Línea Vida (11-4412-6745), disponible las 24 horas.


