Ya comenzó el paro total de 24 horas anunciado por la CGT en rechazo de la reforma laboral. Este se realiza el mismo día en que Diputados traten el proyecto de ley oficialista que se llevará a cabo este jueves 19 de febrero a las 14 h.
El avance de la reforma laboral depende, ahora, de las soluciones que se propongan al esquema de reducción de remuneraciones en caso de enfermedad o accidente del trabajador. Este punto es el que mayor objeciones generó en los distintos bloques, aunque se suman otros cuestionamientos desde la oposición.
La medida de protesta de la CGT cuenta con el apoyo de la mayoría de los gremios, incluso algunos de ellos ya habían dado su aval antes de la media sanción del proyecto.
La Ugatt (Unión General de Asociaciones de Trabajadores del Transporte) expresó a través de un comunicado que “se adhiere y acata plenamente” el paro general que anunció la CGT. “En defensa del trabajo argentino y en defensa de nuestro derecho de huelga, el día que se trata de la reforma laboral en Diputados, no habrá transporte”, detalla el documento.
Además, está garantizado el apoyo de la Confederación Argentina de Trabajadores del Transporte (CATT), dirigida por Juan Carlos Schmid. Este gremio que nuclea a camioneros, pilotos, aeronavegantes, marítimos, fluviales y personal del subte, entre otros, confirmó a LA NACION que también se pliega a la medida de fuerza impulsada por la central obrera. También informó que hay libertad de acción gremial, por lo que cada sindicato que la compone determinará por su cuenta cómo actuará.
Se sumarán al paro general: la Unión Ferroviaria, liderada por Sergio Sasia, y La Fraternidad, gremio que aglutina a los maquinistas de trenes y es conducido por Omar Maturano.
La UTA (Unión Tranviarios Automotor) también se pliega a la protesta, por lo que no habrá servicio de colectivos, lo que redunda en un impacto mayor del reclamo sindical.
Los Metrodelegados informaron anoche a través de un comunicado que, si este jueves 19 de febrero se trata la reforma laboral en Diputados, habrá “paro total de subte y Premetro de 0 a 24 horas”. “No podemos permitir el avance de la reforma laboral porque representa un profundo en los derechos de las y los trabajadores”, concluye el documento.
APLA (Asociación de Pilotos de Líneas Aéreas) informó a este medio que son “orgánicamente parte de la Confederación” y que participarán de la medida de fuerza.
Además del transporte, estos son otros gremios que confirmaron su adhesión al paro general de la CGT:
Este es el cuarto paro que la central obrera realiza durante la gestión de Javier Milei. Entre los focos más importantes que generan resistencia se encuentra el artículo por el cual, ante enfermedades o accidentes no vinculados a la actividad laboral, el trabajador dejaría de percibir automáticamente el salario completo, como prevé la normativa vigente. En su lugar, cobraría el 75% si se tratara de, por ejemplo, una enfermedad, y el 50% cuando derivara de una conducta voluntaria.
Otro rechazo se encuadra en el financiamiento de las indemnizaciones por despido y la derogación de media decena de estatutos profesionales.
En ese sentido, el Sindicato de Conductores Navales (SICONARA) anunció que desde la medianoche del miércoles y por 48 horas lleva adelante un paro nacional que alcanza a todas las ramas de la actividad, como marina mercante, remolcadores y pesca. La medida se adopta ante la iniciativa legislativa que “pretende excluir al personal embarcado de la Ley de Contrato de Trabajo, dejándolo fuera de la protección laboral básica y ubicándolo bajo el Código de Comercio. Lo cual es una negligencia que reclamamos sea excluida ahora en Diputados luego de su aprobación en el Senado”, señaló su Secretario General, Mariano Vilar, quien agregó que se movilizarán el jueves al Congreso Nacional.
Aerolíneas Argentinas informa que más de 31.000 pasajeros se verán afectados por la cancelación de 255 vuelos en toda su red de operaciones como consecuencia del paro convocado por la CGT. La medida tendrá un impacto económico estimado de USD 3 millones.
De las cancelaciones, 219 corresponden a vuelos de cabotaje, que afectarán a aproximadamente 25.000 pasajeros; 32 a vuelos regionales, con cerca de 5.000 pasajeros impactados; y 4 a vuelos internacionales, que involucran a alrededor de 1.000 pasajeros.

