El Departamento de Vehículos Motorizados de Nueva York (DMV, por sus siglas en inglés) comunicó que quienes obtienen una licencia por primera vez, especialmente bajo el régimen de licencia junior o probationary, quedan sujetos a reglas más estrictas durante sus primeros meses de conducción. En ese lapso, ciertas faltas generan sanciones inmediatas, incluso si se trata de una única infracción.
De acuerdo con la guía de suspensión y revocación del DMV, el sistema establece que el conductor puede perder temporalmente el derecho a manejar por acciones consideradas de riesgo. Entre ellas figuran:
Si el tribunal determina responsabilidad en cualquiera de esos hechos, la licencia queda suspendida durante 60 días. La medida implica la retirada del permiso por un tiempo definido, tras el cual puede restituirse si el conductor cumple los requisitos administrativos.
Una vez recuperado el documento después de esos 60 días, el conductor entra automáticamente en un segundo período de supervisión que dura seis meses. Durante esta etapa, las consecuencias por nuevas infracciones son más severas.
“Su licencia será suspendida por 90 días”, aclara la agencia sobre las acciones posteriores que pueden endurecer la sanción.
Además, si durante ese segundo tramo se repite alguna de las conductas sancionadas o se cometen dos infracciones de tránsito adicionales, el organismo puede revocar el permiso por un mínimo de seis meses. Esto implica que el documento deja de tener validez legal.
Para volver a conducir tras una revocación, la persona debe iniciar nuevamente el trámite para obtener una licencia. Esto puede incluir autorización previa del organismo, pago de tasas y aprobación de exámenes teóricos y prácticos.
Las normas prevén penalidades específicas cuando el conductor incurre en infracciones vinculadas al consumo de alcohol o sustancias. Las medidas varían según el grado de alteración determinado.
Además, quienes reciben condenas por estos hechos deben abonar una evaluación económica anual de US$250 durante tres años. El pago se exige también a quienes se niegan a someterse a pruebas químicas para determinar consumo de alcohol o drogas.
El DMV distingue claramente entre ambas sanciones:
Para restablecer el permiso tras una suspensión, suele requerirse el pago de una tarifa y la verificación de que el conductor cumple con las normas vigentes, como contar con seguro obligatorio y no tener multas pendientes.
Más allá del régimen especial para nuevos conductores, Nueva York utiliza un sistema de puntos para registrar el historial de infracciones. Cada falta suma una cantidad determinada según su gravedad.
Desde el 16 de febrero, si una persona acumula diez puntos o más en un período de 24 meses, el organismo puede suspender o revocar la licencia.
El exceso de velocidad puede implicar entre 3 y 11 puntos, mientras que la conducción imprudente suma 5.
Las autoridades señalan que el cumplimiento de las normas durante los primeros meses es clave para conservar el permiso. Una sola infracción puede desencadenar la pérdida temporal del derecho a manejar.


