A mitad del segundo mes del año, muchas personas comienzan a recibir la factura de los gastos realizados durante las fiestas decembrinas. El reto se complica para quienes no pueden saldar sus deudas y deben enfrentar la presión constante de los despachos de cobranza o las mismas entidades financieras. Ante este panorama, es fundamental saber cómo negociar una deuda correctamente y proteger tus derechos como deudor.
Ángel González Badillo, director general de la organización civil Defensa del Deudor, indica que el margen de negociación de una deuda depende de cuatro factores principales:
González Badillo señala que los bancos cuentan con protocolos definidos para la negociación de cartera vencida. Sin embargo, en las financieras tecnológicas, la ausencia de procesos y áreas especializadas complica las negociaciones, pues a menudo no hay responsables claros ni normatividad formal.
La reestructuración de una deuda debe formalizarse a través de una nueva carta convenio, que establezca plazos y condiciones ajustados a la situación económica actual del deudor. Según Defensa del Deudor, es indispensable:
“Las deudas no son malas; lo incorrecto es endeudarse mal”, subraya González Badillo. Por ello, es clave que las personas conozcan su situación jurídica y evalúen alternativas como la reestructuración, la negociación directa con la entidad y, si es necesario, el apoyo profesional.
De acuerdo con la Comisión Nacional para la Protección y Defensa de los Usuarios de Servicios Financieros (Condusef), los despachos de cobranza sólo son intermediarios y la formalización de cualquier convenio debe realizarse directamente con la entidad financiera. Los despachos no pueden amenazar, intimidar, ofender al deudor ni a terceros, ni utilizar nombres que simulen instituciones oficiales o enviar documentos falsos que aparenten ser judiciales.
González Badillo advierte que entre los problemas más frecuentes se encuentran amenazas, llamadas excesivas y documentos apócrifos. Frente a esto, recomienda guardar toda evidencia, solicitar información por escrito y, en caso de abuso, presentar una queja formal ante la Condusef.
Deber dinero no convierte a nadie en delincuente. Todos los deudores tienen derecho a una cobranza digna y legal.
Escribe tus comentarios a david.balanzar@eleconomista.mx


