Mesas de madera cubiertas con manteles blancos tejidos; platillos sencillos de la gastronomía mexicana, como tlacoyos y tacos de flor de calabaza; fotografías que decoran las paredes y plantas en cada rincón es lo que se encuentra dentro de El Parnita.
Quizás fue ese ambiente que te hace sentir en casa, combinado con el olor de las tortillas de maíz recién hechas, lo que cautivó a Andrés Manuel López Obrador, quien eligió este restaurante de la colonia Roma para una de sus múltiples comidas fuera de casa.
La antojería, como la denomina su propietaria Beatriz Arca, tiene un concepto muy claro: exaltar las recetas de la gastronomía mexicana tradicional; por ello, su menú es un collage de preparaciones de diferentes entidades del país.
Desde platos de Yucatán hasta Baja California se encuentran en su carta, pero no siempre fue así; el negocio comenzó igual que el restaurante La Casa de Toño: con un puesto callejero que ofrecía distintos guisados.
El Parnita comenzó como un negocio impulsado por la familia Martínez Acra. En un reportaje realizado por Canal Once, explican que Bertha Arca cocinaba tan bien que sus amigos la impulsaron a vender sus preparaciones.
Así comenzaron con un puesto callejero en la colonia Del Valle, en la Ciudad de México, donde tuvieron éxito. Después, ella, junto con sus hijos y su esposo, dio el paso hacia un objetivo más grande: abrir su propio restaurante.
“Empezamos con este lugar que estaba totalmente inhóspito, rentamos la primera parte, que eran como 8 mesas hacia adentro”, compartió Beatriz Arca en una entrevista con el canal de YouTube de Iryna Fedchenko.
Uno de los hijos de Betty, como le dicen de cariño a su propietaria, añadió para Canal Once que el nombre proviene de ‘partner’, que quiere decir ‘pareja’ en inglés, ya que así les decía el esposo de Bertha a sus hijos.
“Es por el compañerismo, en honor a mi padre. Nos decíamos partner y de ahí viene el nombre”, compartió. La única modificación fue el diminutivo de la palabra, dando lugar a ‘El Partnita’.
Desde entonces, el concepto de hacer sentir a las personas ‘apapachadas’ a través de la cocina mexicana, en un espacio acogedor, se convirtió en un éxito en la colonia Roma, donde rápidamente se llenó de clientes, lo que los llevó a expandirse.
Aunque ha sufrido cambios a lo largo de los años, El Parnita se mantiene como un restaurante popular en la Roma, donde, de acuerdo con La Pejeguía del Buen Comer, los comensales hacen filas de hasta una hora para ingresar.
La comida de El Parnita no es lo único que hace que los comensales se sientan en casa. Uno de los aspectos que juega un papel importante es la decoración, pues luce como una casa.
En el interior, los muros son de tabique sin aplanar. Están cubiertos únicamente por una capa de pintura color verde menta; sobre ellos hay diversas fotografías y, en las esquinas, macetas con plantas, lo que le confiere una apariencia similar a una sala.
El toque final lo dan las mesas, ya que son de madera y están cubiertas con manteles tejidos de color blanco. En el restaurante se puede comer dentro del salón o afuera, pues cuentan con algunas mesas dispuestas sobre la banqueta.
El Parnita tiene un concepto bien definido: se trata de una antojería donde Betty Arca y sus hijos ponen de manifiesto recetas heredadas por generaciones, así como nuevos sabores que han descubierto a lo largo de sus viajes.
“Es maravilloso caminar por las poblaciones pequeñas; todo esto lo hemos traído a nuestra mesa”, comparte Bertha en una entrevista con Canal Once. Por lo tanto, su carta es amplia en cuanto al origen de las preparaciones.
Los platos abarcan desde recetas de Yucatán hasta Baja California, por lo que se puede encontrar una amplia variedad de ingredientes como mariscos, longaniza, chistorra, lomo, pierna, quelites y flor de calabaza.
Cada platillo y complemento, incluidas las salsas y aguas de sabor, se prepara directamente en El Parnita; uno de los detalles más notables es que todas las tortillas que se utilizan son hechas a mano y de maíz nixtamalizado, lo que les da un sabor distinto.
De acuerdo con el canal de YouTube La Pejeguía del Buen Comer, a Andrés Manuel López Obrador le gustaban las salsas y las tortillas azules recién hechas. Entre sus tacos favoritos estaban ‘El Rellenito’ y ‘El Playero’.
Los precios van de 60 pesos por un taco ‘Oveja Negra’, uno de los platos estrella, a 290 pesos por el ceviche ‘Compadre’. También se pueden ordenar postres que cuestan entre 90 y 105 pesos. Algunos precios del menú son los siguientes:
Tortas
Ensaladas
Para empezar
Tacos
En El Parnita se pueden pedir bebidas que van desde cervezas artesanales hasta tragos de whisky, tequila, ron, vodka y mezcal; así como refrescos, limonadas y aguas minerales desde 55 pesos.
Pedir uno de los platillos del menú y un refresco cuesta aproximadamente 200 pesos; sin embargo, la cuenta final podría ser más elevada, dependiendo de las preparaciones que se ordenen.
El Parnita se encuentra en la avenida Yucatán número 84, colonia Roma Norte, alcaldía Cuauhtémoc, Ciudad de México. La antojería abre todos los días en horarios diferentes; de acuerdo con Google Maps, estos son:
Para evitar las largas filas, se pueden hacer reservaciones a través del número de WhatsApp del restaurante.


