Un nuevo memorando del Departamento de Seguridad Nacional (DHS, por sus siglas en inglés) cambia las condiciones para los migrantes que tienen el estatus de refugiados en Estados Unidos. A partir de las nuevas condiciones, quienes no cumplan los pasos para obtener la green card, pasado cierto tiempo, podrán ser detenidos y eventualmente deportados. Este documento modifica la política anterior que regía desde 2010.
El documento, al que tuvo acceso CBS News, se dio a conocer el último miércoles y contiene las normativas internas del DHS con respecto a los refugiados y lo que se conoce como período de inspección.
Concretamente, plantea las siguientes condiciones:
En términos prácticos, el DHS obliga a todos los refugiados sin green card a presentarse para un período de inspección luego de su primer año en EE.UU. Si no demuestran que cumplen los requisitos para convertirse en residentes permanentes durante ese tiempo, pueden ser expulsados.
Según indica el documento, este anula el denominado “memorando Chaparro” de 2010. En ese archivo, las autoridades disponían de un enfoque más flexible para las detenciones.
Específicamente, remarcaba que el hecho de no haber obtenido la green card no era suficiente para que el refugiado quedara bajo custodia del DHS.
Además, los migrantes no podían estar detenidos por más de 48 horas, a menos que existiera un proceso de deportación activo.
Le aprobaron la green card en 45 días y da consejosDentro del memorando, el DHS justificó el cambio con ciertas “brechas de seguridad” que se generaron por las normativas anteriores. De acuerdo con números de la agencia, un 10% de los refugiados de ciertos países de interés tenía vínculo con pandillas o representaba un riesgo.
En paralelo, una revisión arrojó que el 42% de los migrantes que entraron a EE.UU. bajo esta figura no habían sido correctamente analizados. En ese sentido, eliminar el límite de 48 horas para la detención busca hacer más estricto el proceso de inspección.
Esto se enmarca en una idea de revisión general que lleva adelante la administración Trump. Además de los operativos del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE, por sus siglas en inglés), las medidas afectan también a quienes tienen estatus legal.
Por ejemplo, recientemente NBC informó sobre el deseo de la gestión republicana de aumentar las desnaturalizaciones. Por eso, se llevarán a cabo revisiones para concretar revocaciones de ciudadanía estadounidense.


