El toro adquirido en el remate de Coleman era hijo de “Palermo”, un reproductor argentino cuya genética combina sangre de SerruchoEl toro adquirido en el remate de Coleman era hijo de “Palermo”, un reproductor argentino cuya genética combina sangre de Serrucho

“Es un golazo”: el criador número uno del mundo pagó en Estados Unidos US$270.000 por la mitad de un toro con sangre argentina

2026/02/20 22:15
Lectura de 6 min

La semana pasada, la genética bovina argentina rompió una barrera histórica en la “meca” de la ganadería mundial. En dos de los remates más importantes de los Estados Unidos, reproductores con sangre Angus nacional no solo compitieron de igual a igual, sino que alcanzaron precios récord y fueron adquiridos por las cabañas que marcan el pulso del negocio a nivel global. El mayor hito ocurrió en el remate de Coleman Angus Ranch (Montana), donde Kelly Schaff —propietario de Schaff’s Angus Valley y considerado como el número uno de la raza en el mundo— pagó US$270.000 por el 50% de un toro hijo de genética argentina. Convalidó la mitad de un valor total de US$540.000 para el animal.

Es un momento histórico para el Angus argentino. No solamente se cruzó una barrera importante como lograr enviar ejemplares, sino que ahora los referentes de Estados Unidos están comprándolo y diciendo: ‘Che, va por acá y me gusta’”, sintetizó Santiago Debernardi, asesor ganadero, experto en genética y testigo directo de la subasta, en conversación con LA NACION.

“Se veía venir”: Granja Tres Arroyos acumuló más de $7000 millones en cheques rechazados y hay alerta en más de 200 productores

La matriz de este hecho internacional nació en la cabaña La Rubeta, cuya sangre integra parte de estos exitosos animales en el país norteamericano. “Vendimos embriones a un criador americano llamado Dale Hummel. Él llevó los embriones a Canadá [la Argentina todavía no puede ingresar de manera directa a Estados Unidos], se transfirieron a vacas receptoras allí, y de Canadá cruzaron a Estados Unidos. De esos embriones nacieron animales, entre ellos, cuatro toros, que empezaron a producir. Lo que vimos en los remates de estas cabañas de punta es la venta de genética hija de esos toros argentinos”, detalló Carlos Fernández, director de la Asociación Argentina de Angus y propietario de la cabaña La Rubeta.

En el último remate de Coleman Angus Ranch, 46 de los 116 toros ofrecidos —casi el 40%— tenían genética argentina. Además del récord de US$270.000 por el 50% de un animal, hubo un segundo precio inédito de US$200.000 por otro reproductor. “Se vendió arriba de 1 millón de dólares de genética argentina en ese remate. Es algo brillante que va a ser muy difícil de volver a ver en el tiempo. Son valores que en la Argentina no se sueñan para un toro. Creemos que será muy difícil repetir algo así en el corto plazo”, analizó Fernández.

Larry Coleman, propietario de Coleman Angus Ranch y Santiago Debernardi, experto genetista ganadero

Debernardi resaltó que Estados Unidos es el líder indiscutido en producción de carne de alta calidad. Sus sistemas están diseñados para producir novillos ultrapesados (de hasta 750 kg a los 15 meses) con carcasas de excelente marmoleo (grasa intramuscular). Sin embargo, esa búsqueda extrema de performance trajo aparejado un problema: vacas demasiado grandes (con promedios de 650 kg) que consumen mucho forraje y pierden eficiencia en campos duros.

Para ambos expertos, ahí es donde entra a jugar la genética nacional. El asesor recordó que la Argentina, históricamente, tuvo que adaptar su ganadería a las zonas marginales, dejando los mejores campos para la agricultura. Esto forjó un animal distinto. “El toro que compró Kelly Schaff es el individuo que, cuando tiene que ponerse la ‘4x4’ y entrar al camino de tierra para sobrevivir en campos duros, lo hace. Y cuando le toca ir al feedlot a engordar como si fuese un Fórmula 1 de pista, también lo hace muy bien", comparó.

Lo que deslumbró a los norteamericanos fue encontrar toros que mantienen el alto potencial de crecimiento que ellos exigen, pero que aportan el tamaño moderado, la adaptabilidad y la “belleza racial” (fenotipo) que caracteriza al biotipo argentino. “En Estados Unidos no son románticos a la hora de comprar, son más de los números. Si un animal tiene buenos índices genéticos se vende bien, si no, no. Estos animales de la Argentina pudieron ser muy competitivos en un mundo liderado por los datos duros, demostrando que siguen teniendo el físico y la belleza racial. Esa conjunción fue la que hizo la diferencia”, detalló Debernardi.

El segundo animal que fue vendido en US$200.000 el 50%

Para el experto en genética, la clave no es solamente haber llegado al mercado estadounidense, sino haber sido validados por sus líderes. “Una cosa es mandar embriones y que nazcan animales y otra muy distinta es que los criadores que marcan tendencia digan: ‘yo quiero esto para fortalecer mis planteles’“, argumentó.

Describió que el animal adquirido por Schaff combinaba alto potencial de crecimiento, una característica central en el sistema productivo estadounidense, con un tamaño moderado y adaptabilidad, rasgos asociados históricamente al Angus argentino. Además, Estados Unidos orientó su selección genética hacia mayor crecimiento, eficiencia y calidad de vida. En cambio, la Argentina trabajó durante décadas sobre animales más adaptados a ambientes exigentes.

Para Fernández, sin embargo, hoy ambos países trabajan fuertemente con información objetiva. “Usamos datos de peso al nacer, destete, peso final, circunferencia escrotal y herramientas genómicas que aceleran los procesos. En eso estamos en la misma sintonía”.

Pese al éxito, la presencia argentina en Estados Unidos sigue siendo limitada debido a las restricciones sanitarias y los altos costos del proceso vía Canadá. Justamente, indicaron que por eso el impacto es aún mayor. “Con tan poquita genética nuestra estar pegando tan fuerte allá es muy importante”, remarcó Fernández.

Además del remate de Coleman, también hubo fuerte protagonismo en el de Duff Cattle Company, en Oklahoma, donde toros con sangre argentina se vendieron “recontra bien”, según Debernardi. “Lo increíble no es solo que hayamos llegado, sino que ahora tengamos éxito. Que Kelly Schaff, el número uno del mundo, compre un hijo de un toro argentino es un golazo”, resumió.

El hecho de que cabañas como Schaff’s Angus Valley adquieran estos reproductores garantiza, para ellos, la masificación de la sangre argentina. “Con los toros, lo interesante es que van a centros genéticos americanos y esto tiene un potencial mucho más fuerte vía inseminación artificial para potenciar gran parte del rodeo estadounidense. Estamos en el mejor momento de los últimos 20 años. Hay trabajo de décadas detrás de esto. Ahora el desafío es aprovechar esta punta para seguir mostrando lo que vale la genética argentina”, destacó Fernández.

El

Debernardi viaja a Estados Unidos desde hace 17 años y lo hace de manera constante, recorriendo cabañas y remates en distintas épocas del año. “Voy todos los años, compro, reviso, me ven bajo la nieve mirando animales todo el día”, continuó. Esa presencia, le permitió construir vínculos y ganar reconocimiento dentro del ambiente ganadero norteamericano.

Oportunidad de mercado
Logo de ELYSIA
Precio de ELYSIA(EL)
$0.002056
$0.002056$0.002056
+0.24%
USD
Gráfico de precios en vivo de ELYSIA (EL)
Aviso legal: Los artículos republicados en este sitio provienen de plataformas públicas y se ofrecen únicamente con fines informativos. No reflejan necesariamente la opinión de MEXC. Todos los derechos pertenecen a los autores originales. Si consideras que algún contenido infringe derechos de terceros, comunícate a la dirección service@support.mexc.com para solicitar su eliminación. MEXC no garantiza la exactitud, la integridad ni la actualidad del contenido y no se responsabiliza por acciones tomadas en función de la información proporcionada. El contenido no constituye asesoría financiera, legal ni profesional, ni debe interpretarse como recomendación o respaldo por parte de MEXC.