Tener un auto eléctrico en México puede salir mucho más barato que mantener uno de gasolina y la prueba la armaron nuestros colegas de Motorpasión México con una comparativa directa entre un BYD Dolphin Mini Plus y un Nissan March. La idea fue simple. Medir cuánto cuesta moverse en ciudad con cada modelo y poner el gasto en pesos por kilómetro.
El BYD Dolphin Mini Plus usa una batería de 38.8 kWh. En manejo real, el promedio ronda 330 kilómetros por recarga. Con esa cifra, el auto recorre cerca de 8.5 kilómetros por cada kWh que consume.
Byd Dolphin Mini Plus en Mexico.
Para pasar ese dato a dinero se necesita el precio de la electricidad. En México el kWh suele moverse entre 1.8 y 3.5 pesos según consumo y tarifa. Con un promedio de 2.65 pesos por kWh, cargar completo el Dolphin Mini Plus cuesta 102.82 pesos.
Cuando esa carga se reparte en la distancia real, el número se vuelve fácil de entender. El costo queda en 0.31 pesos por kilómetro. En otras palabras, recorrer 100 kilómetros cuesta cerca de 31 pesos. Dato completamente revelador en esta comparativa.
Del lado del Nissan March, el gasto depende del consumo de gasolina. El modelo de referencia usa motor 1.6 litros de cuatro cilindros y en ciudad ronda 12 kilómetros por litro. El tanque es de 41 litros, así que un llenado completo permite recorrer hasta 492 kilómetros.
Con gasolina magna a 24 pesos por litro, llenar el tanque cuesta 984 pesos. Al dividir ese gasto entre el alcance por tanque, el resultado sube a 2 pesos por kilómetro. Eso pone a la gasolina muy por encima del costo del eléctrico en el uso diario.
Nissan March en México.
Diferencias que escalan con el aumento del kilometraje
La diferencia se nota todavía más cuando se piensa en un año de manejo normal. Al llegar a 10,000 kilómetros, el eléctrico suma 3,100 pesos de energía. El March se va a 20,000 pesos por el mismo kilometraje, solo por combustible.
Incluso con una tarifa eléctrica alta, el cálculo sigue favoreciendo al eléctrico. En la tarifa de CFE denominada Doméstica de Alto Consumo el kWh puede oscilar entre 4 y 7 pesos, con un promedio de 5.5 pesos. Con ese valor, cargar la batería cuesta 213.4 pesos y el costo por kilómetro queda en 0.64 pesos, todavía lejos de los 2 pesos del auto a gasolina.
Eso no borra un punto clave. En México, un eléctrico suele costar entre 80,000 y 200,000 pesos más que un modelo a gasolina. La cuenta completa depende del uso y de los beneficios que recortan esa diferencia, como exención de tenencia en CDMX, Edomex, Jalisco, Nuevo León y otros estados, además de verificación gratuita o exenta y la exención del ISAN. También ayuda el acceso a holograma 0 o Exento para circular diario sin restricciones.
El ahorro no solo llega por la electricidad. Un eléctrico tiene menos piezas de desgaste alto, así que evita gastos típicos como cambios de aceite, bujías y varios filtros. También suele gastar menos frenos gracias al frenado regenerativo, lo que reduce visitas al taller.
Tren motriz de un auto eléctrico.
Para que ese ahorro se mantenga, el punto de recarga propio es decisivo. Instalar un cargador en casa suele costar entre 6,000 y 9,000 pesos, según el modelo y la instalación. Con esa base, la recarga en casa da independencia y permite aprovechar el costo por kilómetro que dejó clara la comparativa. Con estos datos sobre la mesa: ¿Pensarías en comprar un auto eléctrico en México?
