Un juez federal de Estados Unidos emitió un fallo con respecto a la política de deportaciones a terceros países por parte del gobierno de Donald Trump. A partir de la decisión judicial, las autoridades estadounidenses no podrán concretar las expulsiones de migrantes de esta manera sin antes brindar derecho a una impugnación y evaluación del riesgo. La sentencia del magistrado comenzará a regir recién en 15 días.
El texto forma parte de una demanda contra el Departamento de Seguridad Nacional (DHS, por sus siglas en inglés). En ese contexto, Brian Murphy, juez federal de Boston, evaluó la situación y publicó una resolución.
Según consta en el documento, esto establece el fallo:
A pesar de que el juez Murphy decidió bloquear los procedimientos del DHS que enviaban a migrantes deportados a terceros países sin posibilidad de defensa, por ahora el cambio no se aplica.
El magistrado resolvió suspender los efectos del fallo durante 15 días. Murphy consideró que por la relevancia del tema era necesario brindarle ese tiempo para que la administración Trump pueda solicitar una suspensión adicional mientras se tramita la apelación en la Corte.
De acuerdo con Reuters, EE.UU. espera que el conflicto legal escale hasta una resolución de la Corte Suprema.
Durante el segundo mandato del republicano, las autoridades estadounidenses firmaron múltiples acuerdos con países de distintas partes del mundo para que reciban a deportados extranjeros.
El caso que más revuelo generó fue el de los venezolanos enviados a El Salvador, lo cual desató una disputa judicial que todavía suma nuevos capítulos.
Recientemente, un informe de The New York Times reveló que la administración Trump envió a nueve migrantes deportados a Camerún, ninguno de ellos oriundo del país africano.
La medida generó polémica porque el DHS no había informado públicamente sobre ningún acuerdo con esa nación. Según The New York Times, a los migrantes se les indicó que podrían abandonar Camerún si aceptaban ser deportados a sus países de origen.


