Aunque el sector de las franquicias en México logrará un crecimiento del 6 por ciento, es decir, hasta cinco veces más que la economía mexicana para este año, las empresas que se encuentran bajo este modelo de negocio enfrentan un panorama retador ante incrementos en costos operativos, insumos, aranceles, además de la inseguridad en el país.
Por ejemplo, este año, la firma mexicana Wings Army buscará afianzarse en el mercado estadounidense con la apertura de más de 30 sucursales en California, además de dos unidades en Madrid, España con un concepto de “cantina mexicana” con el que planea incursionar en el mercado europeo.
La cadena de comida rápida tiene 250 sucursales en México y este año, debido al Mundial de Futbol abrirá alrededor de 18 establecimientos. Sin embargo, se ha visto en la necesidad de cerrar seis sucursales en el país a raíz de la inseguridad.
“Tengo que decidir si meto el dinero aquí o me lo llevo a España o me lo llevo a Estados Unidos o me voy a un lugar más seguro. Pues eso es lo que está pasando. Se está yendo el dinero hacia otras partes por este tema de la inseguridad”, advirtió Martín Santaella, fundador y CEO de la cadena de comida rápida.
Santaella detalló a El Financiero que muchas veces ha optado por pagar el dinero que le piden por extorsión, para que continúe su negocio; en otras ocasiones no hay más remedio que bajar la cortina.
“Yo mismo quité un negocio en Playa del Carmen. Dabas una mensualidad y la subieron, dije ‘yo no voy a estar trabajando para ellos’, sinceramente prefiero operar donde esté seguro”, relató.
Otro de los retos para Wings Army es la operación equívoca de los franquiciatarios, por lo que se ha visto obligado a comprar dichos establecimientos.
“Muchas unidades que están mal operadas, estamos llegando a comprarlas. Les estamos comentando, les damos la oportunidad de que arreglen sus unidades y después de eso que no las arreglan o no las ponen a trabajar correctamente, estamos tratando de comprarlas”, dijo.
De acuerdo con Priscila Adalid-Melgar, asociada del despacho, Pérez-Llorca en el área de Franquicias y Licenciamiento un problema frecuente entre franquiciante y franquiciatario sucede en el cambio de calidad de los alimentos o no se manejan bajo los lineamientos establecidos y por lo tanto eso afecta la reputación de la marca.
“No obstante, el sector cuenta con un método alternativo de solución de controversia en su clausulado. Lo cual hace que las partes tengan que buscar una solución antes de llegar a un arbitraje o a un litigio”, señaló la especialista.
Otro ejemplo donde el modelo probado de negocio de franquicia tiene que sortear obstáculos en su operación es Cut as a Bug que es una marca líder en México especializada en el giro de moños y accesorios para niñas. Actualmente tiene siete sucursales en México y dos en Estados Unidos.
La franquicia ha identificado una creciente demanda por marcas con identidad, propósito y diseño emocional, especialmente en los segmentos infantil y familiar en los mercados internacionales.
Sin embargo, la guerra arancelaria ha ralentizado la expansión a otros países.
“Los aranceles han impactado principalmente en la estructura de costos y planeación financiera, obligándonos a ser más estratégicos en la selección de mercados y esquemas de importación”, señaló Cut as a Bug a El Financiero.
Como respuesta, agregó, “hemos ajustado precios, renegociado con proveedores y evaluado alternativas como ensambles locales o abastecimiento mixto, buscando siempre proteger el margen sin trasladar completamente el impacto al consumidor final”.
Los principales retos de la marca han estado relacionados con la optimización de la cadena de suministro, el incremento en costos de materias primas y transporte, y la necesidad de mantener estándares de calidad consistentes en distintos mercados.
“Esto nos ha llevado a fortalecer procesos internos, diversificar proveedores, priorizar producción regional cuando es viable y diseñar colecciones más eficientes sin perder el ADN de la marca”, explicó.
Otra de las firmas con presencia en el extranjero es EPS automotriz que, además de contar con más de 65 talleres mecánicos en 20 estados en el país, opera en siete países, incluyendo México, Estados Unidos, Costa Rica, Chile, Ecuador, España y Portugal, con planes de expansión a Arabia Saudita, Belice y Honduras.
Uno de los grandes desafíos para la marca ha sido asegurar la consistencia operativa entre países, manteniendo los mismos estándares de servicio, tiempos de atención y experiencia al cliente.
“En logística, el reto más relevante ha sido la disponibilidad oportuna de refacciones y equipos especializados, lo que nos ha llevado a desarrollar redes de proveedores regionales y esquemas de inventario más eficientes”.
En cuanto a costos, dijo a El Financiero, el incremento en transporte, energía y materias primas ha requerido una optimización constante de procesos, economías de escala en compras y una planeación financiera más robusta para proteger la rentabilidad de cada franquicia.
“Los aranceles han impactado principalmente en el costo de equipos, tecnología de diagnóstico y ciertas refacciones importadas. Esto nos ha llevado a diversificar nuestras fuentes de suministro, privilegiar proveedores locales y regionales, y rediseñar algunas cadenas de abastecimiento”, advirtió la firma.

