La próxima revisión del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC), programada para mediados de 2026, se perfila como un momento clave para el comercio regional, pero aún genera incertidumbre entre el sector empresarial.
De acuerdo con datos de KPMG México, 68% de los líderes empresariales considera que todavía no hay suficiente información para medir el impacto que podría tener el proceso de revisión, lo que refleja cautela frente a posibles cambios en las reglas comerciales.
Entre quienes sí tienen una expectativa definida, las opiniones son más limitadas. Solo el 13% considera que la revisión tendrá un impacto positivo, mientras que otros anticipan efectos negativos o no prevén cambios significativos.
Este panorama sugiere que, aunque el tratado ha sido fundamental para la integración económica de América del Norte, su actualización genera interrogantes sobre el futuro de sectores clave.
Esta revisión será determinante para industrias como la manufactura, el sector automotriz y las cadenas de suministro regionales, por lo que la falta de claridad entre los líderes empresariales refleja la relevancia estratégica del proceso para el entorno económico de México.


