Tras varios días con variaciones térmicas y sistemas débiles, los pronósticos anticipan la llegada de un frente ártico que podría provocar nevadas dispersas, un marcado descenso de las temperaturas y condiciones peligrosas en rutas y calles tanto en Nueva York como en Nueva Jersey. Aunque no se espera una tormenta de gran magnitud, los especialistas advierten que el fenómeno podría generar complicaciones puntuales entre la noche del sábado 28 de febrero y el domingo 1° de marzo.
Se esperaba que un leve repunte térmico contribuyera a derretir buena parte de la nieve existente, lo que generó una falsa sensación de estabilidad meteorológica antes del ingreso del aire ártico.
Sin embargo, los meteorólogos advierten que este calentamiento será temporal y funcionará como antesala de un cambio abrupto.
Los especialistas explican que existe una baja pero vigente posibilidad de ráfagas intensas, fenómenos caracterizados por reducciones repentinas de visibilidad y acumulaciones rápidas en cortos períodos.
Aunque el potencial general es limitado, no se descarta una ligera cobertura de nieve o acumulaciones menores que podrían alcanzar hasta unas décimas de pulgada en sectores específicos.
Estas precipitaciones serían breves, pero suficientes para afectar la circulación nocturna y las primeras horas del domingo, especialmente si coinciden con el descenso acelerado de la temperatura tras el paso frontal.
Durante la noche del domingo y extendiéndose hasta la del lunes, las temperaturas mínimas caerán hasta valores ubicados en la franja de los teens, es decir, alrededor de 10°F a 19°F (-12°C a -7°C).
En tanto, las máximas del lunes apenas alcanzarán registros en los 20°F (-6°C aproximadamente), lo que consolidará un escenario plenamente invernal.
Este enfriamiento posterior aumenta el riesgo de congelamiento rápido de superficies húmedas, lo que podría recrear episodios de hielo negro similares a los observados previamente en la semana.
Más allá del fin de semana, el NWS de Nueva York indica que varias ondas de baja presión podrían acercarse nuevamente a la región durante la próxima semana, lo que aumentará las probabilidades de nuevas precipitaciones.
Aunque las tendencias actuales muestran sistemas menos intensos desplazándose mayormente al sur, todavía no se descarta completamente la posibilidad de algunas pulgadas de nieve en eventos futuros.
En paralelo, el NWS de Nueva Jersey sostiene que existe entre un 50% y un 70% de probabilidad de nevadas medibles entre el lunes y el martes, aunque el nivel de incertidumbre aún es elevado debido a diferencias entre los modelos de pronóstico respecto al comportamiento de los sistemas atmosféricos en niveles altos.


