Boca perdía contra Gimnasia, de Mendoza, en la Bombonera. El reloj marcaba que habían pasado 40 minutos del primer tiempo. De repente, una cámara enfocó a Edinson Cavani. El delantero uruguayo, remera blanca, gorrita negra, había ido a ver a sus compañeros. Se irguió y, por el movimiento, su rostro dio una muestra evidente de dolor. El problema lumbar persiste y no le permite, siquiera, realizar movimientos simples como el que intentó en un palco del estadio. El regreso a las canchas del “mejor extranjero de todos los tiempos del fútbol argentino”, según lo bautizó Juan Román Riquelme, el presidente xeneize, no tiene fecha.
“Estoy al tanto de todo, hablé con él. Está molestándolo parte de la vértebra que le hacía presión y le irradiaba sobre una pierna, generando una molestia. Tomamos la decisión de hacerle estudios más profundos”, dijo Claudio Ubeda, el entrenador de Boca, sobre la dolencia del Matador. En la conferencia de prensa posterior al 1-1 con el Gimnasia mendocino, el DT añadió: “Los médicos verán si le hacen una infiltración para bloquear o si necesita una cosa más importante. Está a la espera de lo que resuelvan ellos”.
Los números son elocuentes: desde su llegada a Boca, sucedida el 31 de julio de 2023, el uruguayo se perdió 33 encuentros por molestias físicas, según el historial de lesiones del portal Transfermarkt. Este año Cavani jugó dos partidos (vs. Platense y Racing) y no convirtió. Además, el delantero, uno de los subcapitanes, se pasó en total 310 días en la enfermería desde que arribó al club. El último episodio se dio esta semana, cuando sintió un fuerte dolor en la columna –la sensación es de un bloqueo–. A juzgar por las imágenes que se difundieron este sábado en la Bombonera, esa molestia está lejos de irse.
Las lesiones recurrentes y este último malestar físico llevaron a creer que Cavani estaría pensando en el retiro. Sin embargo, dos indicios hacen concluir lo contrario. Por un lado, el futbolista quiere esperar un diagnóstico definitivo para saber cómo encarar el tratamiento. Y por el otro, el futbolista de 39 años comunicó en los últimos días a Conmebol que estaba “disponible” para las entrevistas promocionales con miras a la etap de grupos de la Copa Libertadores. Por lo tanto, tiene la intención de jugar con la camiseta azul y oro el máximo torneo continental de clubes. Y de sacarse la espina de la final perdida en el Maracanã frente a Fluminense en 2023.
La última imagen del Matador vestido de xeneize no es como para hacer un póster. Luego del 0-0 con Racing en la Bombonera, Riquelme lo despidió con aplausos, pero buena parte del público lo reprobó con una estruendosa silbatina. Una escena que puede marcar un quiebre en su historia en el club y que, sumada a la llegada de Adam Bareiro, le presenta un panorama incómodo: es el favorito del presidente pero carga con la obligación de revertir su imagen después de una extensa inactividad y con varios futbolistas compitiendo por su lugar.
Sergio “Manteca” Martínez es referente de Uruguay y de Boca, casi como el propio Cavani. Y el exdelantero xeneize salió a apoyar a su compatriota en un momento complejo. “Pienso que las lesiones lo han perjudicado bastante. Él es muy profesional, está entrenándose todo el tiempo, se cuida. Pero las lesiones lo han complicado, no ha jugado mucho y las veces que le tocó no volvió con fútbol y se notó, se ve. No creo que estén buscándole una salida. Creo que va a pelearla, como la peleó siempre, a no ser que la lesión sea muy grave”, dijo en declaraciones a la radio El Espectador, de su país.
“En el mundo Boca dicen muchas cosas, cuando se gana y cuando se pierde. En este momento está tocándole a Edi. A mí también me tocó. La gente se pone nerviosa cuando no se gana y a algunos nos ha tocado pasar por eso. Cuando le toque jugar va a tener que hacer goles. Salvo que él diga ‘no puedo seguir. Es un sufrimiento. No soy yo’, creo que va a seguir. El jugador sabe cuándo está bien, cuándo está mal. Es bravo jugar con una lesión“, añadió Martínez.
