Durante siglos, Cornwall fue reconocida internacionalmente por sus abundantes reservas de estaño y cobre, lo que marcó su identidad y desarrollo como una de las regiones mineras más importantes del Reino Unido. Ahora, la zona vive una nueva etapa con la puesta en marcha de la primera planta geotérmica del país que, además, produce litio de forma simultánea. El proyecto, desarrollado por Geothermal Engineering Ltd (GEL), representa un hito tecnológico y energético y refuerza la apuesta británica por la seguridad energética y la transición hacia fuentes renovables, según informó el diario británico The Guardian.
La instalación ya inyecta electricidad renovable a la red nacional y recupera litio de las aguas minerales que utiliza en el proceso, dos elementos para responder a la creciente demanda de energía limpia y componentes para baterías de vehículos eléctricos.
Dentro de una parcela de apenas 0,6 hectáreas (1,5 acres), GEL estima que podrá generar electricidad suficiente para abastecer 10 mil hogares, y sus planes de expansión contemplan la apertura de plantas aún mayores en la región. De cara a la próxima década, la empresa prevé una producción de carbonato de litio suficiente para alimentar la industria de baterías de 250 mil vehículos eléctricos por año, lo que pone en evidencia la magnitud de las reservas mineras locales.
La tecnología de GEL extrae calor a casi 190 ℃ al perforar a más de cinco kilómetros de profundidad en la falla Porthtowan y bombea agua caliente a un pozo de producción en superficie. El vapor generado impulsa una turbina eléctrica, mientras que el agua, al enfriarse a 50 °C, permite la extracción eficiente del litio, que se recolecta en tubos en forma de diminutos cristales. Charlotte Wilkins, responsable de la planta de litio, los describió como “cristales diminutos en forma de aguja” que “puede ver a simple vista que son perfectos”.
De acuerdo con Ryan Law, director ejecutivo de Geothermal Engineering Ltd, llegar a este punto implicó 20 años de investigaciones y negociaciones con autoridades e inversores, ante quienes debió defender la viabilidad técnica de perforar a gran profundidad en busca de aguas geotérmicas tan calientes. “Con cualquier tecnología pionera, hay que convencer a todos. Pero es como si alguien hubiera construido una enorme central nuclear bajo tierra. Nosotros solo aprovechamos el calor que se genera”.
El proceso concluye cuando, tras la extracción del litio, el agua se reinyecta en el subsuelo, lo que cierra un ciclo y permite que el reservorio caliente se recargue de manera sostenida.
La puesta en marcha de esta instalación generó hasta el momento 100 empleos entre ingenieros, geólogos y químicos, con prioridad en la contratación de trabajadores y proveedores locales. Estas oportunidades resultan de relevancia en Cornwall, una de las zonas con mayores índices de privación social en Europa occidental.
La iniciativa generó un renovado sentimiento de orgullo en torno al patrimonio minero local y aportes educativos en la región. Greg Foxwell, miembro del consejo parroquial de Gwennap, destacó la satisfacción de la comunidad al ver que los recursos naturales de Cornwall vuelven a tener un papel relevante, y resaltó el esfuerzo de GEL por involucrar a colegios y centros de formación regionales en el proyecto.
La perforación geotérmica provocó algunas inquietudes por la posibilidad de microsismos. GEL reconoce que el desarrollo de este tipo de reservorios puede provocar leves actividades sísmicas, aunque asegura que hasta la fecha no se registraron incidentes significativos en la zona.
El relanzamiento de la actividad extractiva en Cornwall coincide con los objetivos del gobierno británico de estimular sectores estratégicos bajo el concepto de “securonomics”. Así lo definió Harry Pitts, jefe de humanidades y ciencias sociales de la Universidad de Exeter en Cornwall, quien afirmó que “la extracción de minerales críticos y energía local promete empleos calificados para las comunidades y es crucial para la seguridad y la sostenibilidad futura del país”.
El proyecto recibió el respaldo de figuras del gobierno. Perran Moon, diputado laborista por Camborne y Redruth, destacó que la exploración subterránea “no es solo lo que hacemos, es quienes somos”, en referencia a la identidad histórica de Cornwall. “La mayoría piensa en Cornwall como pasteles y crema, pero somos una de las regiones más pobres del norte de Europa, y el valor de los recursos naturales es enorme para nosotros”, señaló.
La canciller Rachel Reeves calificó el emprendimiento y resaltó que la región tiene “una gran oportunidad” de convertirse en “un actor vital para la seguridad energética de Gran Bretaña”. Frances Wall, profesora de la escuela de minas Camborne de la Universidad de Exeter, afirmó que “esta inauguración es un evento realmente significativo” tanto para Cornwall como para el Reino Unido.


