El pasado 17 de febrero, Roxanna Valenzuela, la alcaldesa de South Tucson, en Arizona, tomó la decisión de retirar las cámaras de seguridad instaladas a lo largo de la ciudad. Según sus declaraciones, esto fue motivado por el temor de que la compañía que administra las grabaciones pudiera compartir información con agencias como el Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE, por sus siglas en inglés).
La alcaldesa Valenzuela votó durante la semana pasada junto con el concejo de la ciudad para finalizar el contrato con su proveedor de cámaras Flock. La decisión se vio motivada por el temor de que compartiera información de sus residentes con el ICE y otras agencias federales. La tecnología se había instalado hace apenas seis meses en toda la ciudad.
“No teníamos confianza de que estas corporaciones fueran a compartir información con el Departamento de Seguridad Nacional (DHS, por sus siglas e inglés). Nuestra comunidad se sentía muy insegura. Queremos contratar a otra compañía en la que confiemos”, sostuvo Valenzuela.
El sur de Tucson, que abarca aproximadamente 1,2 millas cuadradas (3,1 kilómetros cuadrados), cuenta con aproximadamente cinco cámaras y lectores de matrículas, según el medio local KGUN 9. Ahora, la ciudad se convirtió en la tercera de Arizona en finalizar contratos con Flock, después de Sedona y Flagstaff.
“Estaba claro que la gente sentía que la presencia de estas cámaras podría conducir a un mayor escrutinio en nuestra comunidad”, agregó la alcaldesa. En esa línea, argumentó que las personas tenían miedo e indicó que habló con tres familias diferentes en el sur de Tucson que “han sido separadas porque uno de sus miembros fue detenido por el ICE".
Pese a que la alcaldesa tomó la decisión con el objetivo de proteger a la comunidad, las autoridades policiales no están completamente de acuerdo. Entrevistado por KGUN 9, el jefe de policía Danny Denogean señaló que su departamento utilizó las cámaras en docenas de investigaciones.
“Hemos tenido 22 incidentes en los últimos seis meses. Hemos recuperado... bueno, hemos hecho 14 arrestos gracias a las cámaras. Hemos recuperado ocho vehículos robados", explicó. Luego, sentenció: “Si no hubiéramos tenido esas cámaras, no habríamos podido hacerlo”.
A partir de la decisión, Denogean contó que ya ordenó a los oficiales que no utilicen las cámaras para ninguna acción policial. En contra de las sospechas de la alcaldesa, sostuvo que no se proporcionaba información a las autoridades federales. “Cualquier información que tuviéramos de las cinco cámaras pertenecía a la ciudad de South Tucson y no compartimos eso con el ICE ni con el gobierno federal”, completó.
Entre las distintas tecnologías de vigilancia y análisis de datos que utiliza para identificar, localizar y verificar la identidad de personas, el ICE tiene acceso a bases de datos de lectores de matrículas (ALPR, por sus siglas en inglés). Según un informe de AP:


