La deuda financiera de Petróleos Mexicanos (Pemex), medida en miles de millones de dólares, mostró una tendencia creciente entre 2014 y 2020, cuando alcanzó su punto más alto en poco más de una década.
En 2014, el saldo se ubicaba en 77,700 millones de dólares y comenzó a incrementarse de forma sostenida hasta llegar a 96,000 millones en 2016 y 105,800 millones en 2018. El máximo se registró en 2020, con 113,200 millones de dólares.
A partir de ese año, la petrolera inició un proceso de reducción gradual de su endeudamiento. En 2022 el saldo fue de 107,700 millones de dólares y continuó descendiendo hasta situarse en 97,600 millones en 2024.
Para 2025, la deuda financiera se redujo a 85,200 millones de dólares, su nivel más bajo desde 2014, lo que representa una disminución significativa respecto al pico observado en 2020.


